Ninguna de las cuatro plataformas que se presentan a la asamblea de hoy presenta a vigueses en sus primeros puestos
10 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El BNG se la juega, no solo hoy en su asamblea extraordinaria, sino de manera especial en las municipales de dentro de año y medio. Continuar con la caída libre que sufre desde el 2001 sería extremadamente peligroso para sus intereses y su futuro, justo cuando los nacionalistas tienen que amarrarse a las instituciones locales para conseguir que el PSOE no les fagocite y tratar de mantener su única parcela de poder tras la pérdida de la Xunta con los 33 alcaldes que suma en toda Galicia y en otros 37 ayuntamientos en los que forma parte de su gobierno.
Pero antes de llegar a ese escenario, el Bloque comienza hoy a dibujar una nueva etapa, y en ella el BNG vigués, de entrada, no parece estar demasiado bien colocado. La candidatura a priori mayoritaria, la que la Unión do Povo Galego patrocina, no cuenta con un vigués hasta el puesto 11, en el que aparece la concejala de Igualdade, Iolanda Veloso. Su entrada en el consello nacional del BNG, una suerte de senado que filtra la toma de decisiones antes de que la ejecutiva dé su última palabra, está garantizada, pero poco más. El siguiente vigués es situado por los upegallos en el puesto 21 de su lista, y ya en lugares imposibles están el concejal de Deportes Francisco Xabier Alonso y dos suplentes de la ciudad.
Los quintanistas de Máis BNG tampoco mejoran la situación de Vigo en la futura cúpula nacionalista. La edil María Méndez, valor emergente siempre que los de Aymerich no salgan hoy trasquilados, es su décima opción y María Alonso, la responsable del Bloque en Vigo, es la candidata 37 de una lista que Santiago Domínguez cierra testimonialmente en el puesto 50.
Los beiristas también condenan a Vigo al mismo escalafón, contando y resucitando para el puesto 11 al ex concejal Xavier Toba y en el 12 a su también ex compañera de corporación Margarida Martíns.
Movemento Galego ao Socialismo tampoco mejora el plantel de los vigueses y en el puesto al que relega al primero de ellos hace imposible que vaya a pisar el senado nacionalista. Los sindicalistas de la CIG Pilar Rodríguez y Antolín Alcántara, son los voluntarios vigueses con el único afán de completar la candidatura. El panorama que ofrecen en definitiva las cuatro candidaturas es que en el mejor de los casos el BNG de Vigo tendrá un peso de cinco miembros entre los cincuenta que componen el consello nacional.
Toda una declaración de intenciones de una formación que, al contrario que el PSOE o el PP que aportan desde Vigo los mayores contingentes de militantes a sus partidos, es superada en el caso del Bloque por ciudades como Santiago, Ferrol o A Coruña. De hecho Vigo lleva a la asamblea de hoy 182 de los 2.500 delegados que decidirán el futuro inmediato del frente nacionalista, mientras los nacionalistas de A Coruña sumarán 250.
Al menos el grupo municipal da signos de mantener una buena relación interna, no como el contingente nacionalista en el Parlamento gallego, donde las tensiones preasamblearias están tensando un tanto el gesto de algunos, y eso que solo tiene dos bandos, upegallos y quintanistas, o será por precisamente por eso.