Arela se multiplica para Cans

L.Míguez

VIGO

17 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Con identificaciones y durante la fiesta, parece que son decenas, pero lo cierto es que Arela está casi huérfana. Fijos, rondan los quince, «por iso de que a xente vai casando ou mudándose a outros concellos, onde traballa». Y es que el único que se salva de crecer, de momento, es el popular Peter Pan, porque el resto deja atrás cada vez con más rapidez los veintitantos.

La solución pasa por convocar a los viejos integrantes, aquellos que se unieron hace siete años para dinamizar la actividad de O Porriño, y echar mano de los vecinos de Cans, que tienen una disposición 10 a la hora de colaborar con cualquier idea que venga de la mano del festival de cortos que los catapultó a la fama. A todas estas manos se unen este año las de treinta universitarios de Vigo, dispuestos a darlo todo durante tres días a cambio de muy poco.

La iniciativa es una novedad este año y parece progresar, para empezar se ha conseguido que los jóvenes reciban un crédito de libre configuración a cambio de su esfuerzo. Por supuesto, la comida y el lugar donde dormir corren de cuenta de la casa. Arela ha llegado a un acuerdo con el Concello para utilizar el albergue de peregrinos y las ayudas sirven también para colaborar con los demás gastos que surgen. Como, por ejemplo, reponer los cans amarillos que pueblan la parroquia semanas antes de la proyección de los cortometrajes. «Algúns rompen e están almacenados na sede da agrupación, outras veces a xente os rouba e logo llos ves decorando nas casas», recuerdan los jóvenes.

Fondos

Pintar figuras, limpiar galpones, adornar chimpines, colocar bancos... el listado es infinito y las aportaciones económicas escasas. «É unha pena non poder invitar nin a unha comida a todos os voluntarios cando acaba a festa», apuntan en Arela. Los problemas de cada año para ir de puerta en puerta buscando fondos parece estar algo resueltos a corto plazo. En esta sexta edición la financiación privada ha tocado el timbre y, de la mano de Estrella Galicia, la cita está asegurada por tres años más.

Junto al tema de recaudar fondos y colaboradores, una de las mayores dificultades a las que se enfrenta Arela es el día después. La tarea de recoger todo para que la parroquia recupere la normalidad después de vivir días de locura, cine y estrés se hace más cuesta arriba que nunca.

Para compensar, les queda el recuerdo de haber divertido a las cientos de personas que cada año se acercan durante el fin de semana hasta la zona y de conocer, de una modo personal, a todos los rostros famosos del panorama audiovisual gallego e incluso nacional, como los actores Tristán Ulloa y Emma Suárez.

«Era imposible de imaxinar que isto acabaría así. Miras os vídeos do primeiro ano, cun escenario pequeno e Toñito de Poi por alí e a verdade é que agora é impresionante -relata Masi, uno de los fieles a la asociación casi desde sus inicios-. Aquilo foi como abrir a caixa de Pandora, que agora xa non sabemos como pechar. Pero tampouco hai ganas. Agora os primeiros en pedilo son os veciños de Cans».