Gondomar pasea por carretera

VIGO

Los vecinos tienen que usar el vial a A Ramallosa para andar porque no tienen unas infraestructuras adecuadas

21 may 2009 . Actualizado a las 11:57 h.

La falta de espacios urbanos para pasear constituye toda una carencia en Gondomar. Quienes tienen que andar porque les gusta, o bien por razones de salud, no tienen más remedio que echarse a la carretera hacia A Ramallosa y hacerlo por la cuneta con muy poca seguridad debido al tráfico intenso que soporta el vial.

Los vecinos continúan esperando un paseo en condiciones que les conecte con el municipio vecino de Nigrán y con la zona de las playas. El nuevo gobierno de Núñez Feijóo ha dejado en suspenso el plan Vigo Íntegra, que contemplaba la construcción del paseo con un carril para bicicletas que anhelan los vecinos y que era la única actuación del proyecto de infraestructuras que no generó polémica.

Y otro proyecto histórico que sigue pendiente es la construcción de un paseo fluvial a lo largo de la ribera del río Miñor. El gobierno de Antonio Araúxo tuvo que renunciar a una ayuda de la Unión Europea para iniciar las obras debido a que esta subvención concedida bajo el mandato de Carlos Silva no dio tiempo después a gestionarla dentro del plazo establecido.

Proyecto

Aún así, el proyecto no está paralizado. El gobierno de Gondomar celebró ayer por la noche la última de las reuniones con los vecinos afectados. Es tan acuciante la necesidad de dotar de más espacios para los peatones en Gondomar, que ninguno de los afectados ha mostrado su oposición al proyecto y todos están dispuestos a firmar la cesión de los terrenos para que se lleve a cabo.

El alcalde, Antonio Araúxo, estima que las obras podrán comenzar a lo largo del próximo verano. Hay una subvención de la Consellería de Medio Ambiente que cubre más de la mitad de los 120.000 euros en los que está presupuestada la primera fase, que abarca el tramo de salida del centro de la villa condal al puente de la autopista. La finalización del proyecto está pendiente todavía del compromiso de financiación.

Mientras tanto, los vecinos que quieran caminar sin tener que marearse dando vueltas y vueltas por el paseo de A Coelleira, no tendrán más opción que echarse a la carretera para practicar esta saludable afición. Muchos quedan al caer la noche para mover las piernas por la carretera. Y lo hacen uniformados con unos chalecos reflectantes que les dan en el centro de salud. «Respirar el humo de los coches no es la mejor opción para pasear, a parte de exponernos al peligro de ser atropellados porque las cunetas se hacen en ocasiones muy pequeñas», afirma uno de los miembros del grupo. Opinan que un paseo mejoraría la calidad de vida de todo el municipio.