Mañana viernes puede haber una resolución para conocer el ganador definitivo de la cuadragésimo quinta edición del Rías Baixas.
Porque para el día 5 de junio a las doce de la mañana la federación española ha convocado en su sede a todas las partes implicadas en el expediente abierto por los comisarios deportivos del rali vigués después de que Álvaro Muñiz empujase el Porsche de los Vallejo para que pudiera acceder a un control y subsanar la rotura de un palier.
Existen varias posibilidades, una que sean excluidos de la prueba tanto el equipo de Vallejo -que había sido el ganador- y el del coruñés Álvaro Muñiz, que podría incluso llevar una suspensión de licencia, otra que se les sancione con una penalización que modificaría la clasificación final de la competición o una tercera que sería una sanción económica a los dos equipos.
El reglamento de la federación española especifica en su artículo 25 punto segundo al respecto que «está prohibido remolcar, transportar o hacer empujar los vehículos, si no es para devolverles a la calzada o para dejar libre la carretera». También en el 25.5.1 que está prohibido «bloquear intencionadamente el paso de los vehículos participantes o impedir que les adelanten», algo que en teoría hizo García Ojeda cuando los Vallejo llegaron al control stop y que también fue motivo de controversia.
En medio, Sergio Vallejo reconoció a la emisora autonómica que «actuamos al límite de la legalidad, pero sin salirnos de los límites», recordando que las pruebas se gana en el asfalto, y ahí no hubo color. Dominaron los lucenses de principio a fin. Ahora vivirán un rali paralelo en los despachos federativos.
Para alimentar la polémica acaba de aparecer en YouTube un vídeo con la maniobra que originó el expediente.