Al Concello vigués se le agota el tiempo para legalizar, conforme a las previsiones del nuevo Plan Xeral, los inmuebles condenados por los tribunales. A las reclamaciones del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia por el caso del Piricoto se suma ahora una nueva exigencia para que actúe con diligencia en el edificio de Jacinto Benavente. Se trata de un inmueble con cerca de doscientas viviendas que fue ilegalizado tras la denuncia que puso en evidencia un exceso de edificabilidad y altura.
A la vista del retraso en la actuación municipal el Tribunal Superior notificó días atrás al Concello vigués para que «en el plazo de diez días remita testimonio de todas y cada una de las diligencias que se hayan practicado para llevar a puro y debido efecto la ejecución de la sentencia pronunciada en estos autos».
Pese a la premura de tiempo esta diligencia puede ser recurrida en los cinco días siguientes ante el mismo tribunal, una gestión dilatoria que con toda seguridad llevará a cabo la Gerencia de Urbanismo.
Se da la circunstancia de que los vecinos de este edificio han solicitado ya al Concello la concesión de una nueva licencia conforme al nuevo Plan Xeral de urbanismo. En su redacción, la corporación municipal tuvo presente la realidad existente para facilitar su legalización posterior, aunque no se sabe el plazo que precisarán los técnicos para elaborar los informes precisos para ello.
Respaldo judicial
La intención municipal en este caso y en todos los similares es conceder nueva licencia para informar al Tribunal Superior que la sentencia ya no es posible cumplirla pues los inmuebles cuentan con licencia siempre en los casos en que esto sea posible. De momento también han pedido licencia los apartoteles de Samil y Finca do Conde.
Caso aparte es el del Piricoto, en el que el Concello ha pedido al Colegio de Arquitectos que designe a uno de sus asociados para que elabore un informe sobre la forma de cumplir la sentencia. El proceso cuenta con el visto bueno del Tribunal Superior y se encuentra en fase de ejecución a la espera de que se elija el arquitecto que elabore la propuesta.