El teniente alcalde, Santiago Domínguez, valoró ayer la primera visita institucional a Vigo del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, como la manifestación de su voluntad política con la ciudad, pero reconoció que esperaban más.
Domínguez indicó que «queremos darlle a confianza e o tempo necesario» al nuevo Gobierno de la Xunta, pero dijo también que «cando se levan anos» hablando de la depuradora, del hospital o del área metropolitana «esperaba un maior compromiso do presidente da Xunta».
Por otro lado, el nacionalista entiende que las ampliaciones del puerto que afectan a la ría tienen la misma prioridad que la depuradora, un proyecto que garantizará su saneamiento.
En opinión de Santiago Domínguez, la solución para resolver la ejecución de la depuradora sería que el Gobierno del Estado y la Xunta firmasen un acuerdo como acaban de hacer con el AVE. «O mesmo poden facer para resolver a construcción da depuradora», dijo.
La cuestión sobre la que el presidente estuvo más esquivo fue la petición, por parte del BNG, de apoyo de la Xunta para la recuperación del Casco Vello de Vigo y la ampliación de la red de servicios sociales.
El teniente alcalde esperaba escuchar que la nueva Xunta mantendría el apoyo que los anteriores responsables de la Consellería de Vivenda dieron al barrio histórico, pero dijo que Feijoo «se limitou a dicir que a Xunta investira moitos cartos».
Reclamó al presidente que su política lingüística garantice la igualdad para la lengua gallega y una solución para el albergue.