Teresa Portela y David Cal regresaron del Mundial de Montreal satisfechos de su actuación, mientras que el campeón Carlos Pérez se fue directamente a Asturias
19 ago 2009 . Actualizado a las 18:21 h.Es este un año duro para los campeones olímpicos, que se resienten ahora del esfuerzo realizado. Sin embargo, el medallero español sigue aumentando y los gallegos no hacen sino impregnarlo del color de esta tierra y demostrar que en las rías de Galicia, además de buen marisco hay deportistas merecedores de reconocimiento.
Después de conseguir tres medallas para España, que cerró el Mundial de Piragüismo celebrado en Montreal con cuatro metales, los piragüistas gallegos vuelven a casa con la felicidad de quienes acaban de dar un paso más en sus carreras. El único que no llegó a Peinador fue el campeón del mundo Carlos Pérez, Perucho.
Teresa Portela, con un bronce en la maleta, llega a Vigo «contentísima por que hacía varios años que no conseguíamos medalla en los campeonatos del mundo con el K-4 -el año pasado sí lo hicimos en los europeos- y bueno, felices de haber llegado al podio».
Aunque luchar por los dos primeros puestos no se descarta nunca, las integrantes del K-4 500 metros lo consideraban un reto bastante complicado de lograr en la ciudad canadiense. «Las alemanas y las húngaras ya son las favoritas claras, entre ellas se llevan siempre el oro y la plata. Después, por el bronce estaban las polacas, nosotras y alguna más con las que siempre hay que contar por ahí», dice Portela.
En cuanto al quinto puesto del K-1 200, Teresa reconoce que «esperaba algo más, tanto en el K-1 500 como en el K-1 200. En la eliminatoria de semifinal estuve muy contenta de cómo lo cogí, pero al final se me hizo un poco larga la regata y bastante dura. Además, del 500 al 200 tenía sólo una hora y lo noté también».
Pero la gallega tiene ahora un nuevo aliciente para seguir entrenando y luchando por subir en el ránking, ya que el Comité Olímpico ha decidido que el K-1 200 pase a ser instancia olímpica. «Por mis condiciones, a mí sí que me favorece. De todas formas, está claro que habrá gente que se dedicará a preparar esta prueba y vamos a ser muchos luchando por lo mismo, pero es una prueba que a mí me gusta y me alegro de que la hayan puesto como distancia olímpica», añade Portela.
Algo con lo que no coincide su compañero David Cal, quien tan solo consiguió un séptimo y un noveno puesto en Montral. «A mí me perjudica bastante; preparar 500 y 1000 metros es difícil, pero preparar 1000 y 200 metros es mucho más difícil», asegura el piragüista de Aldán.
Sobre sus resultados, aunque no se conforma está contento tratándose del año que se trata. «Hay que tener en cuenta que esta temporada empezamos a entrenar más tarde, y que no teníamos claro que fuéramos a ir al Mundial. Después de los Juegos para los que la preparación física fue muy dura, necesitábamos descansar. Finalmente fuimos, nos metimos en octavos, y después las semifinales las hicimos lo mejor posible: séptimo y noveno puesto. Estoy bastante contento, no es que sea un gran resultado, pero para el año que es pienso que está bien», afirma David con la esperanza de volver a los primeros puestos.