Se buscan 386 camas

VIGO

Una parte de las 1.465 plazas del nuevo hospital no serán para ingresos, como ya preveía el proyecto del bipartito. El BNG y los sindicatos protestan. El PSOE calla

01 oct 2009 . Actualizado a las 11:43 h.

Se les ha metido en el cuerpo como un virus. Les ha calado hasta los huesos y ahora andan pesarosos, cabizbajos. Al BNG y al PSOE les puede la vergüenza. El PP llegó a la Xunta y metió el proyecto del nuevo hospital en el congelador. Seis meses después, lo ha sacado tal y como estaba. El gobierno de Touriño había conseguido consensuar el proyecto vigués más complicado de toda la legislatura y, en opinión de muchos, el más importante. Contó con el apoyo de los profesionales, de los sindicatos y de los usuarios. Pero, pudorosos ellos, nacionalistas y socialistas, ahora no lo reconocen.

«Con respecto do novo hospital (...), este centro contará cun total de 1.465 camas», dice un comunicado oficial que la Consellería de Sanidade emitió el lunes, tras una comparecencia en la que la conselleira Pilar Farjas desveló -seis meses después- sus planes para el hospital de Vigo. De ellas, detalla la nota de prensa, 1.079 serán para hospitalización convencional (ingresos) y «outras 386 para outras unidades». Y, ahora, esas 386 nadie las encuentra.

«Non quedou claro»

El BNG ha hecho cábalas: «O número de camas non quedou claro» (sic), explicaron ayer Santiago Domínguez y María Méndez en una rueda de prensa. Apuntan incluso a la posibilidad de que esas camas sean de Povisa o en cualquier otro centro del área sanitaria de Vigo.

Y ello a pesar de que el Sergas dijo ante más de una decena de periodistas que estarían en el nuevo hospital. Así consta en las diapositivas del acto. Durante la presentación a los medios, la conselleira Pilar Farjas aclaró que esas 386 camas se destinarían a «urgencias, hospital de día y reanimación». La titular de Sanidade no detalló más. No explicó cuántas plazas se destinarán a cada fin. No avanzó demasiado sus planes y, aunque puso fin a la incertidumbre que ella misma había generado en los últimos meses, también generó otras dudas. Sobre todo, las referentes a la financiación de la infraestructura.

Decía el plan funcional...

Y los sindicatos aseguran que se han recortado las camas. Pero el compromiso del Sergas es claro. Tanto, que también ha tallado la vara por la que lo podrán medir los vigueses en los últimos años. El nuevo hospital, debe contar con un total de 1.465 camas. Son las mismas que proyectó el bipartito en junio del 2007, que ya incluían las de urgencias y otras unidades. De ellas, 1.079 serán para ingresos, las mismas que el gobierno de Touriño dejó recogidas en un documento firmado por la consellería en marzo de este año, en el que los responsables del Sergas estuvieron trabajando un año.

Por todo, y pese al pulso que el alcalde de Vigo mantiene con Núñez Feijoo, Abel Caballero ha preferido ser cauto. Ayer hizo sus primeras declaraciones tras conocerse las intenciones de Sanidade. Simplemente aseguró que Feijoo se comprometió con él a que el hospital tendría pequeños cambios pero no perdería las dimensiones ni el carácter estratégico. «Yo confío en ese compromiso», dijo ayer el regidor. Caballero pidió por carta a Sanidade el nuevo plan funcional, el proyecto que sacará a licitación y las vías de financiación que prevé.

Por su parte, el portavoz popular, José Manuel Figueroa, despreció el trabajo del bipartito: todos los trámites que hizo que ahora permitirán que su partido pueda licitar el nuevo hospital este año.