Como era previsible, a Abel Caballero no le gustan los presupuestos de la Xunta. «Estoy decepcionado ante la falta de compromiso autonómico con la ciudad. No aparecen proyectos importantes como la urbanización de la Ciudad del Mar o el túnel de Beiramar, que yo esperaba que aparecieran». Sin embargo, el alcalde vigués cree que no existe motivo de alarma: «A los ciudadanos de Vigo les digo que no se preocupen, vamos a abordar desde el Concello todos los proyectos sensibles con el apoyo del Gobierno central. Haremos una política anticrisis una vez que la Xunta nos ha defraudado», enfatizó. «A esta ciudad no hay quien la pare y habrá más obras que nunca».
Pese a no entrar en cifras concretas, labor que reservó para la concejala de Facenda, la socialista Raquel Díaz, aventuró que las cuentas presentadas por el PP «representan la mayor caída cuantitativa de los últimos años; es significativa y supera el 20%. Se da la circunstancia de que los fondos que invertirá el Gobierno central crecen por encima del 15% mientras los del ejecutivo autonómico bajan sustancialmente».
«No obstante, espero que una parte de este deterioro presupuestario se repare», en alusión a las enmiendas que presentarán los diputados del PSOE, afirmó en presencia del parlamentario socialista vigués Manel Gallego. «Negociaremos con la Xunta para que repare este grave error».
La responsable de Facenda, Raquel Díaz, se ocupó de rematar las críticas que inició recordando que la cantidad consignada por la Xunta para Vigo supone la mitad que la del año pasado. No solo eso, añadió, sino que algunas de las cifras que aparecen para el 2010 ya se contemplaban este año. Como ejemplo citó la humanización de las avenidas de Castrelos y A Florida, obras que, advirtió, fueron paralizadas.
Otra inversión que se contempla para la ciudad y que, a su juicio, no es tal es la del sendero con carril bici entre Vigo y Baiona, por lo que la cantidad destinada sería compartida por tres concellos, los dos citados y el de Nigrán.
Según la concejala socialista lo único que incluye la Xunta en los presupuestos son los convenios suscritos con anterioridad como el del auditorio, o lo previsto en Navia, mientras que descarta nuevas inversiones como la del túnel de Beiramar.
La valoración de Raquel Díaz del documento de la administración autonómica es «pésima» y califica el descenso de la inversión de «espectacular». A su juicio con el presupuesto destinado para el 2010 es como si la Xunta desapareciese de la ciudad. «Es como si no existiera, me he quedado anodada cuando he visto las cifras, una se cabrea», concluyó.