La Xunta concede una prórroga de dos meses para adaptar Vigozoo a la ley

L.Míguez

VIGO

24 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Dos meses más. Ese es el plazo que tiene Vigozoo para limar los últimos puntos que lo separan de conseguir una autorización que le permita seguir abierto. El conselleiro de Medio Ambiente, Samuel Juárez, recalcó la intención de que en este tiempo se solventen los problemas «graves» de prevención de plagas y parásitos y falta de programas de conservación, atención veterinaria y nutricional. También se une la necesidad de que su personal reciba cursos de formación y se atienda necesidades específicas de alojamiento de algunos de los animales.

Del mismo modo que se localizaron estas deficiencias en la última visita de los técnicos a principios de diciembre, también se pudieron observar avances en cuanto a la instalaciones.

El aprobado en las asignaturas de barreras visuales, seguridad o la identificación y registro de los animales fue una de las concesiones del conselleiro, quien también recalcó la tardía del Concello en tomar medidas. «O plazo que nos impuxo o Ministerio era o 1 de outubro, por iso había urxencia, aínda que dende a Xunta temos a vontade de que un servizo como este non se peche, para non perxudicar ós cidadáns», apuntó Juárez.

Según el director xeral de conservación de la naturaleza, Carlos García Borrego, los pasos siguientes serán la adaptación del zoo, el consecuente informe por parte del gobierno local y otra inspección de los técnicos para corroborar que puede optar a la autorización. En caso de que no consiga el visto bueno y continúe abierto, el Concello estaría expuesto a una sanción por parte de la Unión Europea, de la que se desconoce su cuantía.

La delegada de la Xunta en Vigo, Lucía Molares, aseguró que esta propuesta cumplía exactamente con las expectativas de la concejala Chus Lago, puesto que en el informe enviado se pedían plazos que variaban entre una semana y dos meses para realizar las obras restantes. «Hay que lamentar que el Concello empezar a actuar cuando ya era inminente. Se sabía desde enero del 2009 y los problemas presupuestarios entonces no son posibles».