Guerra por los bailes en Cangas

J. Santos

VIGO

El PP afirma que la alcaldesa miente al decir que la Xunta suprime los bailes de los jubilados de O Morrazo. Vuelve a reeditarse la batalla librada hace tres años

31 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Ao PP non lle vai dar leccións de respecto aos nosos maiores unha forza sectaria como é o BNG», afirma el ex alcalde cangués José Enrique Sotelo. Populares y nacionalistas reeditan la guerra librada hace tres años con los jubilados como protagonistas, cuando los socios de Santiago Apóstol, apoyados por Sotelo, se resistían a abandonar su local en la Casa do Mar y jugaban la partida en medio de un bosque de puntales que había ordenado colocar el departamento de Quintana a causa de un riesgo de derrumbe que ni los mayores ni el entonces alcalde se creían.

La alcaldesa denunció anteayer que la Xunta había decidido suspender los bailes semanales que celebran los jubilados de la comarca de O Morrazo en Don Hotel. Tras hablar con la secretaria xeral de Benestar, Sotelo aseguró ayer que no solo no se suprimen, sino que se van a mejorar. «A alcaldesa minte», afirma el portavoz del PP cangués y diputado provincial. «É un intento de crear polémica para desviar os problemas graves que sufren os veciños de Cangas.

La guerra de los bailes empezó en enero del 2007. El gobierno cangués, que entonces presidía el PP, costeaba «Os maiores tamén bailan» en la discoteca Moulin Rouge. Vicepresidencia de la Xunta incorporó a O Morrazo al programa «Bailando cos nosos maiores», que se celebró primero en el hotel Las Vegas y después en Don Hotel.

Sotelo perdió la alcaldía y sus sucesora, la nacionalista Clara Millán, dejó de pagar los bailes de la discoteca y, al mismo tiempo, el local que su antecesor había alquilado para la asociación de jubilados Santiago Apóstol cuando finalmente abandonó la Casa do Mar. En su lugar, Vicepresidencia contrató un local en la calle Baiona para ofrecer actividades a los mayores. La citada asociación se negó a trasladarse allí porque no le permitían montar una cantina y acabó alquilando por su cuenta el local que el Concello había dejado de pagar.

La alcaldesa dijo anteayer que la Xunta también pretendía cerrar el centro de la calle Baiona. Sotelo lo niega. Afirma que en junio se renovó el alquiler por dos años más y que la previsión es impulsar nuevas actividades.

«Temos unha alcaldesa que é un lastre para Cangas e que é, ademáis, unha mentirosa», afirma el portavoz popular, «O único que busca é a crispación», añade. El PP realizó ayer, por otra parte, un repaso a la situación del Concello. A su juicio, todo va mal. «O 2009 foi un auténtico caos», afirma.

El comportamiento del tripartito es antidemocrático, ya que ni contesta a las preguntas de la oposición ni deja hablar a los vecinos en los plenos, asegura Sotelo. No hay un solo departamento que funcione adecuadamente, añade.