El nuevo uniforme de calle de la Policía Nacional, que comenzó a vestirse en Madrid en el pasado mes de junio, no llegará a Vigo hasta finales de mes. Será una de las últimas ciudades españolas en incorporarlo. La indumentaria es más deportiva y operativa que el que vestían desde hace 22 años y que acompañaban con la placa metálica, que ahora desaparece.
Cambia el uniforme de trabajo, pero no el de gala ni el que llevan los agentes de las unidades especiales. La vestimenta incorpora seis nuevas prendas: gorra, jersey, dos polos, pantalón -todas ellas en azul oscuro- y botas negras.
Los polos han sido fabricados con tejidos de alta tecnología. Son de poliéster, secan rápido, transpiran ahora más y tiene un tratamiento de iones de plata que evita que el sudor huela. Los agentes de la policía local de Vigo ya disponen de polos parecidos en su uniforme.
Los dos suéter llevan incorporado en la parte frontal una placa plastificada que sustituye a la metálica por razones de riesgos laborales. En la placa figura el número acreditativo del agente. Los ciudadanos sabrán que son agentes de la Policía Nacional porque las palabras Policía y CNP aparecen visibles en el lado derecho del polo y en su parte trasera.
Las categorías y las escalas -básica, superior y ejecutiva-de los agentes se reflejan también en las nuevas gorras de tipo béisbol. También desaparecen los bolsillos delanteros de los pantalones, que están ahora adosados a sus laterales, y los zapatos con suela de cuero que han sido sustituidos por unas botas más resistentes, que aíslan más del frío.
Desde finales de diciembre y durante este mes de enero se concluirá con la entrega de la uniformidad que van a vestir en toda España más de 60.000 agentes, incluidos los 686 que forman la plantilla de la ciudad.