Los jugadores célticos celebraron por todo lo alto la clasificación para los cuartos de final de la Copa del Rey. Hacía muchísimo tiempo que no tenían un motivo para una celebración así.
La primera frase del defensa canterano Andrés Túñez resume perfectamente el sentimiento del vestuario: «Estamos en una nube. Esto es increíble».
Todos coincidieron en que el pase es totalmente merecido. «No les dejamos hacer su juego, tuvimos ocasiones, fue un partidazo», indicó Túñez.
No pudo ver si el penalti de Ángel a Botelho fue justo, pero le da igual porque «merecíamos esta recompensa».
Tampoco quiere pensar en quien será el rival de cuartos porque lo importante es haber llegado hasta ahí y ahora cualquier cosa puede ocurrir. «Estamos en un sueño y vamos a disfrutarlo y pensar antes en la Real que es muy importante porque en liga nos jugamos mucho».
El portero Yoel destacó que este tipo de eliminatorias, aunque haya un equipo de mayor calidad como era el caso del Villarreal, al final «La ilusión es lo que cuenta y rendimos a un gran nivel».
Sobre su buena actuación destacó que «cuando el equipo funciona bien cada uno hace su trabajo. El portero está para pararlas».
Tuvo una gran intervención sobre todo en un disparo limpio de Robert Pirès: «Intenté aguantar al máximo y al final acerté». Celebró el gol del penalti que transformó Trashorras dirigiendo su mirada hacia el cielo porque «allá está mi abuela que me lleva ayudado bastante. Cuando la tocó Diego López pensé que se iba fuera. Estaba rezando y salió bien».
Trashorras y Diego López
Los protagonistas de la jugada que decidió la eliminatoria, de ese penalti final se conocían porque coincidieron en el Real Madrid. Roberto Trashorras tenía que marcarle a Diego López, dos lucenses que jugaron juntos.
Y el portero le acertó al de Rábade por donde lanzó el penalti aunque quiso engañarle, pero por suerte el balón entró a pesar que de el meta del Villarreal lo tocó. «Diego fue compañero en el Madrid y sabía que los suelo tirar al otro lado y que podía cambiar. Lo intenté tirar muy fuerte abajo porque es muy alto. La tocó pero iba fuerte y entró afortunadamente», indicó Trashorras.
No dudó en asumir la responsabilidad de tirar el penalti que se convirtió en «uno de los goles más importantes de mi carrera. Uno está acostumbrado a tirar penaltis, pero no tan decisivo. Sabía la responsabilidad que tenía y al asumí».
El penalti lo cometió Ángel sobre Botelho. El brasileño asegura que el árbitro acertó: «Me llega a tocar, es penalti claro».
En general a todos les da igual el rival, aunque en el fondo a buen seguro que el Recre dará a todos más esperanzas de estar en semifinales.