La policía no tiene donde aparcar

VIGO

El Concello adquiere 22 nuevos vehículos para los agentes municipales y valora estacionarlos en la praza do Rei al no conseguir que la Xunta le ceda la Gota de Leche

06 abr 2010 . Actualizado a las 10:39 h.

El gobierno vigués acordó ayer la adquisición de ventidós nuevos vehículos para la policía local por el sistema de renting, una operación que costará 250.000 euros a las arcas municipales.

-«¿Y dónde los van a guardar?», le preguntó un periodista al alcalde cuando dio la noticia.

-«Interesante pregunta. Eso mismo nos gustaría saber a nosotros... Es sabido que el aparcamiento de la policía local está saturado y no hemos logrado la cesión de la Gota de Leche», ironizó Caballero.

En una operación de este tipo lo más complicado para cualquier administración es disponer de los fondos necesarios. Por el contrario, en el caso de Vigo lo difícil es conseguir un espacio para aparcar los vehículos, que siempre es un asunto importante pero nunca lo prioritario.

En estos momentos los 360 agentes de la policía local viguesa cuenta con 36 automóviles y furgonetas además de una treintena de motos. Con los 22 que llegarán después del verano (17 turismos, tres furgonetas y dos todoterrenos) el incremento es sustancial. Además de ser coches nuevos el Concello finalmente ha optado por el sistema de renting, lo que le garantiza su operatividad en todo momento.

«Vamos a incrementar el parque móvil de la policía municipal en un 65% y tenemos que buscar una ubicación. En el aparcamiento actual no caben y seguro que el concejal está buscando una solución, pero no descartamos utilizar la praza do Rei», advirtió retador el alcalde vigués. Y no es que la Xunta tenga la culpa de la falta de espacio en el edificio municipal, en el que tampoco están muy holgados ni cómodos los propios agentes. Es que el Gobierno autonómico es el titular de la vecina Gota de Leche, sobre la que puso sus ojos Caballero hace un par de años para destinarla a usos administrativos. En aquel momento gobernaba en Santiago el socialista Pérez Touriño en coalición con el BNG, como en Vigo, pero no hubo acuerdo con los nacionalistas. Caballero quería instalar a la policía local y el Bloque crear el albergue de indigentes.

En medio de este desacuerdo las elecciones trajeron un nuevo inquilino a la presidencia de la Xunta y las escasas posibilidades de hacerse con la Gota de Leche se esfumaron. El nuevo ejecutivo tiene planes propios que no pasan por resolver el problema que tiene el alcalde vigués, pese a lo cual Caballero no ceja: «Le hice una oferta de compra del edificio a la Xunta y lo mantengo, pero no quieren cooperar».

Ignorando las demandas municipales, el edificio de la Gota de Leche está ahora mismo en proceso de reforma para reconvertirlo en una guardería, en la planta inferior, y construir en la superior un centro de formación laboral pensado para trabajadores del sector de la automoción. La pretensión es inaugurar ambas dotaciones después del verano, coindiendo en el tiempo con la llegada de los nuevos coches de la policía local que carecen de aparcamiento.