El paro se ceba con As Neves

L.Míguez

VIGO

El concello está entre los tres de Pontevedra con mayor porcentaje de parados, un 17% de su población activa. Mientras, el prometido milago del puerto seco está paralizado

08 abr 2010 . Actualizado a las 12:20 h.

El punto negro del sur. En el mapa asfixiado por los datos del paro de Pontevedra, el oxígeno se reparte a centímetros cuadrados. En As Neves, en milímetros. El pequeño Sol de O Condado, como reza su lema municipal, atraviesa sus penumbras más oscuras de la mano de sus vecinos sin un puesto de trabajo. Su nombre figura entre los tres concellos de la provincia con el porcentaje de parados más alto en el último año, junto a Fornelos de Montes y Pazos de Borbén. En los últimos doce meses, los de la crisis económica, existen casi 500 personas que no tienen trabajo, una cifra baja comparada con los números desastrosos de otros municipios, pero muy alta si se tiene en cuenta su población activa. El porcentaje final: un 17% de personas en la lista del Inem, un porcentaje muy por encima de Vigo, O Porriño o el vecino Salvaterra y la comarca de A Paradanta.

¿El motivo? En realidad varios: escasa industrialización y pocas firmas generando empleo y la mayoría vinculadas al sector de la construcción, la peor víctima de la actual situación. Además, la tabla de salvación que iba a suponer la puesta en marcha del puerto seco, compartido con el municipio de Salvaterra, está a la deriva. Desde hace más de un año y medio las obras están paradas, por lo que los vecinos que antes trabajaban como transportistas en los movimientos de tierra, se han unido también a los que envían currículos en busca de una oportunidad. «Esperamos que cuando se reanuden los trabajos de urbanización, mejore la situación», recordó el regidor popular, Raúl Emilio Castro, quien está deseoso de que comiencen estos trabajos y los de construcción del enlace entre la A-52 y el polígono. Desde el gobierno intentan poner en marcha cursos de formación y talleres de empleo para dinamizar el municipio, aunque recalcan que lo fundamental es que las industrias vuelvan a tener el mismo volumen de trabajo y empiecen a contratar. «Hay alguna empresa que pasó de 50 trabajadores a 20, porque la edificación en la comarca de Vigo ahora está casi paralizada», recuerda Castro.

La cara de la situación

Las cifras del paro en As Neves, además de números, tienen rostros. Entre otros, los de Miguel y Roberto. Dos de los cuatro hermanos de la familia Davila Álvarez, que esperan su oportunidad para trabajar. Carpintero el primero y trabajador de la automoción el segundo, no sueñan con la palabra independencia porque salir de casa de sus padres es un lujo imposible sin un salario mensual. «Mandei o currículum ás empresas da zona e algunha xa pechou», recuerda Miguel Davila a las puertas del social para jóvenes de la parroquia de Taboexa, donde ahora mata las horas. Tanto él como su hermano esperan un milagro. Mientras, los seis que son en casa hacen cuentas con dos sueldos y una jubilación.