Por fin

La Voz

VIGO

27 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hacía falta que Santiago Domínguez pusiese de una vez las cosas claras a su socio. Que le plantase cara a Abel Caballero, un alcalde que ha demostrado que no le importan aquellos vecinos que ni tienen casa ni votan. Ya era hora de que el BNG diese un puñetazo en la mesa para advertir que la ciudad es más importante que unos votos: una cosa es la lealtad institucional y otra permitir los engaños contumaces de Caballero. El Bloque demostró ayer que se puede -a veces, hasta se debe- defender a Vigo reprobando a su alcalde.