Por primera vez en muchos años el Celta cuenta en su plantilla con un solo extranjero, que detrás de su timidez esconde un tipo muy familiar. Se trata de Dimitrios Papadopoulos (Gagarin, Uzbekistán, 1981), un currante nato al que le cuesta ver puerta desde su llegada a España. Esta temporada confía en que un buen número de goles lleve al Celta a Primera y a él a la selección griega.
Inicios
«Cuando daba mis primeros pasos ya le pegaba al balón»
Nacido en Uzbekistán, a los siete años emprendió rumbo a Grecia donde se asentó definitivamente. Su obsesión por el balompié le viene desde pequeño. «Siempre jugaba al fútbol y de delantero».
Etapa en Inglaterra
«Mi paso por el Burnley me hizo crecer como jugador»
Su primer equipo profesional fue el Akratitos griego y dos temporadas después fichó por el Burnley de la First División, donde compartió vestuario con Paul Gascoigne. Solo anotó tres goles en dos años, pero valora muy positivamente su estancia en Inglaterra. «Fue una gran experiencia porque es un fútbol de nivel alto y muy intenso»
2004, un año mágico
«Fue increíble ganar Liga, Copa y Eurocopa el mismo año»
Sin duda la temporada 2003-04 fue la mejor de su carrera. El Panathinaikos consiguió el doblete con un Papadopoulos que marcó 17 tantos. Sus goles le abrieron las puertas de la selección griega y fue convocado para la Eurocopa. Disputó dos partidos, uno de ellos la final en la que Grecia conquistó la Eurocopa. «Fue un año clave y las cinco temporadas en el Panathinaikos fueron las mejores de mi carrera, ya que jugué Champions, UEFA y también la Copa Confederaciones». Con el equipo griego anotó cincuenta goles en 112 partidos.
Italia, Croacia y España
«Conocía bien al Celta porque es un histórico de Primera»
A su salida de Grecia recaló en el Lecce italiano donde estuvo seis meses. Su único gol lo anotó en el Olímpico de Roma. La temporada siguiente comenzó en el Dinamo Zabreg, pero cuando llegó la posibilidad de recalar en el equipo vigués no lo dudó. «Mis ligas favoritas son Italia y España, así que cuando me enteré del interés del Celta tenía claro que quería jugar aquí».
Frustrado en su primera campaña
«No estoy contento con lo que hice porque no metí ningún gol»
Ante la falta de gol de los delanteros célticos, se esperaba que su llegada mejoraría los pobres registros goleadores del Celta. Pero no pudo anotar. «Los delanteros lo hacen bien cuando meten goles, no solo llega con jugar bien».
Competencia en la delantera
«David y yo somos diferentes y eso es bueno para el equipo»
Esta temporada tendrá que competir con David Rodríguez por el puesto de nueve. Sobre si prefiere jugar solo o con el talaverano como acompañante no se moja. «Eso pregúntaselo al míster, a mí me da igual». Respecto a su delantero ideal se queda con Ronaldo.
Relación con el entrenador
«Hablo mucho con Paco Herrera, casi todo en inglés»
El estilo dialogante del nuevo técnico le gusta al delantero griego, que está muy contento, aunque también lo estaba con su antecesor. «Con Eusebio no tuve ningún problema, siempre me gusta ayudar a los técnicos».
Adaptación e idioma
«Lo más importante es que mejore mi castellano»
Después de siete meses en Vigo cree que su adaptación es casi total, aunque su asignatura pendiente es el idioma. «Hay compañeros que hablan inglés, pero tengo que mejorar mi español. Mi mujer ya lo habla mejor».
Vigo
«Me encanta la ciudad porque tiene mar y montaña»
«Muy guapa», así es como define Papadopoulos a la ciudad olívica, aunque su localidad favorita es otra. «Me gustaría vivir en Barcelona, una ciudad con un gran equipo y con gente muy agradable».
Comida
«Después de entrenar, me gusta comer paella y tortilla»
Como todo extranjero, el griego ha quedado seducido por la comida española. Suele comer con la familia y con sus dos amigos griegos que viven en la ciudad.
Deseo de futuro
«Quiero ascender anotando goles para ser internacional»
Papadopoulos sabe que un buen año en el Celta le puede llevar de nuevo a la selección por lo que ascender y marcar son sus dos objetivos, aunque además tiene otro sueño: «ver el estadio de Balaídos lleno».