Un «robo» avalado por el Concello

VIGO

12 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tan contentas quedaron con el contrato del agua en Vigo que las estiradas hermanas Koplowitz le regalaron a la ciudad un concierto de Madonna en Balaídos. Al fin y al cabo, ¿qué significaban 50 millones de pesetas de la época en una operación tan redonda? Seragua ganó en 1991, sin recomendación expresa de los técnicos, un concurso para prestar el servicio durante veinticinco años con opción a prórroga. Las condiciones eran un chollo. A cada hogar le cobraría por un consumo mínimo de 30.000 litros bimensuales (esto es, 500 litros diarios). Daba igual que el tipo viviese solo, que estuviese todo el día fuera de casa o que fuese un guarro de los que se duchan una vez a la semana. Cada dos meses, clin clin, a hacer caja. Solo las funerarias tienen tan garantizada la clientela. Y en ese robo consentido seguimos a día de hoy. Sin que el Concello diga esta boca (de riego) es mía.