El Celta se queda a orillas del récord

Xosé Ramón Castro
X. R. Castro VILLARREAL/A VOZ.

VIGO

Iago Aspas anotó un gol antológico y Mallo hizo la primera diana como profesional; Falqué marcó por los locales

17 oct 2010 . Actualizado a las 02:18 h.

Un penalti tan polémico como absurdo a falta de dos minutos privó al Celta de igualar el récord. En un partido tan intenso como loco, el cuadro vigués le dio la vuelta al marcador en cinco minutos mágicos cuando más cuesta arriba estaba la contienda por el control del Villarreal B, con un tanto antológico de Iago Aspas y una contra del lateral Hugo Mallo abrieron el cielo de los celestes, que tuvieron un cambio radical con la entrada de Trashorras, Iago y Michu en el campo. Sin embargo, y cuando mejor pintaba el panorama, de nuevo un filial frustró la fiesta.

El Celta encontró la horma de su zapato en un paisano. Iago Falqué, que ya había avisado con un zapatazo al larguero, fue el encargado de poner contra las cuerdas al equipo de su ciudad al culminar una contra en la antesala del descanso.

Fue la consecuencia inesperado a un primer acto con intercambio de golpes, con un Celta mejor posicionado pero que apenas creó peligro real en la portería de Mariño a excepción de un centro de Roberto Lago que David no acertó a culminar. Fue el lateral zurdo celeste un puñal, porque nadie le siguió y se hinchó a centrar y a penetrar una y otra vez por su banda.

Parte de la responsabilidad de la ineficacia de los vigueses hay que achacársela a Papadopoulos, al final el sustituto de De Lucas. El griego tuvo dos ocasiones, una especialmente clara tras superar ya al meta rival, aunque no llegó ni a rematar a portería. Tampoco Joan Tomás tuvo la fluidez habitual y la creación celeste quedó en manos de Álex López y Garai, argumentos insuficientes ante un rival que presionaba bien y que intentaba tener el balón, aunque éste fue casi siempre patrimonio de un Celta que parece haberse pasado al fútbol combinativo.

El segundo tiempo arrancó con una marcha más. Con el mini submarino intentando matar a la contra con ocasiones para Bille y Marcos Gullón y con el Celta pisando área. David Rodríguez tuvo en empate tras sorprender a los centrales, pero su remate fue demasiado flojo ante el vigués Mariño. Pero para atacar contra una defensa cerrada el Celta estaba demasiado espeso y antes de la hora de juego Herrera rescató del banquillo a Trashorras y Iago Aspas. Después a Michu.

Con ellos en el campo el cuadro vigués comenzó a llegar. Álex López ganando la línea de fondo, Trashorras con un disparo seco y David Rodríguez solo ante Mariño y después con un remate ajustado tuvieron el empate, pero no acertaron. Hasta Bustos se animó con un tiro seco sin fortuna. Pero poco después llegó un empate antológico. Trashorras y Lago habilitan para Iago Aspas marque de espuela sin mirar a portería. Excelso.

Desbocado el Celta, una contra terminó con un remate al poste de David Rodríguez, pero en la continuación de la jugada Hugo Mallo encontró un espacio para colarse y marcar su primer gol como profesional. En cinco minutos mágicos los vigueses le dieron la vuelta al marcador.

Y cuando la séptima parece firmada, apareció la jugada que marcó el partido. Falcón vuela a por un balón lateral, Cabrera se desentiende del balón, hace la estatua y cae arrollado por el portero. Polémico y absurdo penalti que transforma Coria para empatar y cerrar y partido . De paso para abortar y récord y prolongar la maldición de los filiales que persigue al Celta.