La huelga en el servicio de recogida de basura que afecta desde la semana pasada al municipio coruñés de Ames, y que el alcalde Carlos Fernández insiste en considerar «del todo ilegal», vivió ayer la primera jornada de servicios mínimos con una recogida que comenzó a las diez de la noche y que se prolongó hasta las cuatro de la madrugada de hoy. Horas antes de que los operarios realizasen esta primera retirada de basura, el regidor insistía en que al Ayuntamiento de Ames no había llegado notificación alguna sobre el nombramiento de servicios mínimos para el paro en la empresa de limpieza. Por ello, desde el pasado domingo la Policía Local de Ames tiene el encargo de la alcaldía de tomar diariamente fotografías de los contenedores de la basura para ver si la recogida establecida cada tres días se lleva a cabo. De forma paralela, Carlos Fernández confirmó que había presentado ya un escrito de denuncia ante la Dirección Xeral de Relacións Laborais para que este organismo, dependiente de la Consellería de Traballo, dictamine si el paro decretado por el comité de empresa de la plantilla del servicio, que depende de la Mancomunidade Serra do Barbanza, se ajusta a la normativa laboral. Junto a este documento, el regidor también remitió una comunicación oficial a la Mancomunidade Serra do Barbanza -entidad con la que Ames tiene un acuerdo de prestación de servicios- para advertirle que lo que está ocurriendo en el municipio coruñés «non é unha folga, é unha empresa que deixou de atender o seu traballo». Además, desde el inicio de la huelga los servicios jurídicos del Concello están recopilando información y analizando la situación para buscar una alternativa que permita solucionar el problema, aunque el paro decretado por el comité de empresa siga su curso. Pleno municipal La corporación de Ames celebrará el jueves una sesión extraordinaria para debatir una propuesta de la alcaldía de apoyo a la continuidad de la planta de compostaje de Lousame. Además de esta sesión, los portavoces municipales están convocados hoy a una reunión para informar de la disposición de abonar más de 200.000 euros por el pago de servicios en la recogida, un abono inferior a los 300.000 euros calculados hace dos semanas. Con esta última medida, Carlos Fernández insiste en que el Concello está abonando la deuda pendiente por el servicio de basura.