El asistente feliz con los goles ajenos

La Voz X. R. C. VIGO/LA VOZ.

VIGO

Quique de Lucas disfruta con el fútbol en Vigo. Con su juego y con sus asistencias. El plena cresta de la ola, convertido en el rey de las asistencias, el céltico descubre su ideario balompédico. «Me gusta ver al delantero disfrutar marcando gol». David Rodríguez debe estar feliz.

El catalán, con un ascenso a Primera División encima con el Alavés, se ha convertido en el asistente de la Liga. En 18 partidos ha dado siete pases de gol. Un papel en el que se siente encantado: «Cada semana hay que poner el granito de arena. Estoy encantadísimo de que las asistencias acaben en gol, que David lleve un porrón de goles y los que estamos ahí sigamos sumando». Ese papel de pasador es la principal coincidencia con su época en Vitoria. «En el Alavés también era pasador, aunque no sé bien como iban las estadísticas. Siempre me ha gustado ver al delantero disfrutar marcando gol».

Con el ascenso de El Glorioso a Primera, conjuntamente con sus años del Espanyol, De Lucas vivió su época dorada. También en Cartagena el curso pasado fue protagonista de primer nivel. En Vigo se repite la historia. No niega que vuelve a estar, a sus 32 años, a su mejor nivel: «Ahora disfruto mucho más de las victorias y cuando tienes muchos años de experiencia ves más cerca la retirada y disfrutas en el campo. Ahora sin duda es un buen momento para mí». Esa experiencia le ha hecho disfrutar y madurar. También alcanzar la madurez como predijo no hace mucho Miguel Campos, el que fuera su técnico en el Murcia. «Casi todos los deportistas, cuando más maduro eres más va reconducir tu juego y sobre todo intentas esconder sus deficiencias».

El buen rollo, un ser vivo

Esa experiencia y ese sosiego le han sacado incluso la vena filosófica. Preguntado por el buen ambiente que reina en el vestuario del Celta se despachó diciendo que «el buen rollo es un ser vivo y hay que alimentarlo. El buen rollo en el vestuario es importante y hay que ir alimentándolo». Él es uno de los principales animadores.

En su particular visión de las cosas futbolísticas, reniega del colchón de 10 puntos que ahora ostenta su equipo con respecto al corte del play off. En su ideario «diez puntos es un mes malo. Comienzas el mes pensando que vas a ganar, comienzas a perder y es complicado. Diez puntos no son tantos, aunque cuando más equipos haya en el grupo ese mejor porque no todos van a recortar».

En esta corriente escéptica asegura que no se fía de ningún rival, ni del Tenerife «porque con la gente que tiene si se engancha la sexta plaza...».

El apunte no resta ni una pizca a su ambición, que pasa por dar caza al Betis: «El que lleva colchón es el primero y nosotros vamos a intentar dar caza al primero, lo que pasa es que lleva un ritmo que no se ha visto nunca y entonces es complicado, pero nosotros no pensamos en el colchón, sino en seguir ganando porque todos ganan».

Apunta como una de las principales virtudes del equipo el compromiso, las ganas de hacer algo grande y la capacidad para reinventarse casa semana. «El equipo tiene muchísimas ganas de hacer algo grande. La afición también nos contagia su ilusión». Todo encaja.