La marcha cicloturista de As Neves cumple el domingo 18 años convertida en la prueba más longeva, situándose como la gran referencia de la disciplina en Galicia
13 ene 2011 . Actualizado a las 11:56 h.El Camiño do Requesón cumplen 18 años y lo hace como la marcha cicloturista más antigua de Galicia. Nació inspirada en la cita de A Guarda y en el seno de un Club Ciclista A Lamprea que rodaba sobre el asfalto, pero enseguida fue creciendo en las montañas de A Paradanta. El domingo, alcanzará la mayoría de edad sin olvidar la visita a sus orígenes. Del núcleo de Cerdeira nació la idea de rendir culto al Requesón (en donde se hizo produciendo de un modo artesanal) y por la localidad pasará un año más una caravana que jamás ha repetido itinerario al 100%. Por logística son solo 900 ciclistas podrán estar el domingo en la línea de salida de As Neves y por el momento la inscripción ya ronda los 600 sobre dos ruedas y los 180 para la andaina, otra de las iniciativas que se han puesto en práctica.
«Cando naceu o clube (hace dos décadas) íamos a marcha de A Guardia, é como nos gustaba moito decidimos nós montar unha», comenta Antonio Calviño, el presidente del club . Transcurría el año 1993 y en la cita participaron una veintena de personas. Desde entonces la cita no ha parado de crecer y se ha ido adaptando a las necesidades. «Sempre tivemos intereses en contar con xente do ciclismo profesional, por eso apostamos polo mes de xaneiro, cando aínda non principou a pretemporada», apunta el máximo organizador. Por eso Óscar Pereiro y Álvaro Pino han sido dos asiduos del pelotón a lo largo de la historia y cuando el equipo ciclista profesional gallego era una realidad nunca faltó a la cita. Algunos como Serafín Martínez o Gonzalo Rabuñal lo harán el domingo también a título individual.
Apostar por la cita en enero supone un segundo hándicap, el frío. El año pasado, hasta la nieve hizo acto de aparición a lo largo del recorrido. Un factor añadido a la dureza de un trazado de casi 40 kilómetros con un punto más alto de 871 metros. «Sabemos que é un percorrido duro, pero non se pode entender o Requesón doutro xeito», comenta el presidente.
Lejos queda los años en donde la comitiva apenas superaba el centenar de participantes, o la última vez, según reza en su página web, en donde todos los ciclistas cabían en la foto. A día de hoy la organización se ve obligada a cerrar la inscripción en las 900 personas. «É unha cuestión loxística, tal e como é a proba é imposible poder meter a máis xente, porque pasamos por sitios moi estreitos».
Traca final
A diferencia de otras ediciones, el avituallamiento que ha hecho famosa a la cita se llevará en As Neves a la conclusión del recorrido, prevista para la una y media de la tarde para los primeros y una hora después para los más lentos (aunque se trata de una cita que no es competitiva en donde el ritmo, alto, lo marca la organización). De regreso, y tras un día que amenaza frío y lluvia, a la comitiva le espera un menú de lo más enxebre con el caldo y el requesón como platos estrella.
Todo con un presupuesto de 15.0000 euros, en donde la principal recaudación se produce a través de las inscripciones y desafiando a los malos tiempos que soplan para el mundo del ciclismo, especialmente en Galicia. «Se seguiramos contando co equipo profesional galego e tendo en conta que este ano imos a ter varias etapas da Volta a España seguro que a xente se animaba máis. Falta esa chispa». reflexiona Antonio Calviño.
Por el momento todavía quedan plazas y la inscripción no se cierra hasta mañana. El domingo, muy temprano comenzará el ritual de cada año. La marcha más longeva de Galicia quiere seguir creciendo y cumpliendo años.