Vigo y el mar

Jorge de los Bueis

VIGO

27 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Vigo es una ciudad de contrastes. Alternamos paisajes paradisiacos con zonas urbanas, desplazándonos unos pocos metros. Podemos encontrar una huerta con berzas junto a un edificio de catorce plantas, en pleno corazón de la ciudad. El ajetreo es también un rasgo característico de esta ciudad que se ubica a orillas de la Ría a la que da nombre, una de las más productivas del mundo.

Sin embargo, absorbidos por el ritmo frenético de la ciudad, en ocasiones sus habitantes recuerdan la presencia cercana del mar gracias a una eventual gaviota que deja constancia inoportuna de su paso.

Vigo nació y creció con un destino y horizonte claros, aún sin saberlo, y año tras año, generación tras generación, ese destino se hace cada vez más patente. Todo el pueblo gallego, y más concretamente el de Vigo, ha tenido una relación privilegiada con el medio marino. La accidentada costa de Galicia y sus condiciones oceanográficas han hecho de este lugar del mundo un paraíso de recursos marinos, de los que hemos vivido y vivimos desde hace siglos.

Corren tiempos difíciles. La crisis económica global no da tregua en ningún rincón del planeta, y la crisis ambiental amenaza con tomar protagonismo y poner en riesgo la continuidad de la vida tal y como la conocemos. Y es ahora, en este momento concreto, cuando Vigo ha de hacerse cargo de su destino histórico. Y ese destino no es otro que convertirse en el centro neurálgico de la oceanografía a nivel estatal y ciudad de referencia a nivel internacional en investigación y gestión del medio marino.

La respuesta a muchas de las preguntas que hoy se hace la humanidad se encuentra en el mar. El océano es clave en la regulación de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, y la alteración antropogénica que están experimentando los ciclos biogeoquímicos globales determinará la evolución de los sistemas costeros y oceánicos, y por tanto de los recursos marinos de los que tanto dependemos. Las claves para entender cómo evolucionará el planeta en el futuro están en el mar.

Galicia depende del mar para la obtención de gran variedad de productos naturales, y se hace necesario optimizar su explotación de una manera sostenible. Así mismo el desarrollo tecnológico ligado al mar y el aprovechamiento de la energía de los océanos son fundamentales para generar riqueza en el territorio, y la oceanografía es la llave para conseguirlo.

Vigo está preparada para asumir su destino histórico. La Universidad de Vigo es una de las cinco del país que año tras año forma a profesionales de la oceanografía desde la facultad de Ciencias del Mar. Destaca también la densidad de centros de investigación emplazados en la zona, como el Instituto de Investigaciones Marinas, el Laboratorio de Referencia en Biotoxinas, el Centro Oceanográfico de Vigo del IEO, y de centros tecnológicos como Cetmar, Tecnopeixe, así como entidades que agrupan al sector de la transformación de productos naturales de origen marino como Anfaco. A esto se une que Vigo cuenta con uno de los complejos portuarios más importantes de Europa.

Vivimos un año de celebración. El reconocimiento como Campus de Excelencia Internacional concedido a Campus do Mar, la agregación estratégica de entidades ligadas a la oceanografía de Galicia y Portugal, coordinada por la Universidad, nos acerca aún más a nuestro destino. Y el destino, creamos o no en él, es inmune a crisis y voluntades. Vigo tiene marca de nacimiento, que es el mar y para el mar.