Volar con los bolsillos vacíos

La Voz

VIGO

El Nigrán, con tres meses sin cobrar, en ascenso a Tercera tras seis triunfos seguidos

25 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Tres y cuatro mensualidades tendrán pendientes de cobro cuando marzo finalice los jugadores del Nigrán, pero lejos de bajar los brazos, han encadenado seis victorias consecutivas en el grupo sur de la Preferente que le han llevado a colocarse por primera vez en zona de ascenso directo a Tercera División pese a tratarse de un recién llegado a la categoría autonómica. Y eso ha que han tenido que rebajar de cuatro a dos los días de entrenamiento para ahorrar gasolina y que tienen que afrontar los desplazamientos a los partidos como visitantes en coches particulares. Pese a todo, ya han anunciado que finalizarán la Liga aunque su presidente dejó la puerta abierta a una desaparición prematura cuando estalló el conflicto. Y no descartan hacerlo como campeones.

Pese a tratarse de un recién ascendido, el Nigrán inició el curso con una buena plantilla y una meritoria primera vuelta, pero desde que arreciaron los problemas económicos han pegado un acelerón singular. « En este tipo de situaciones siempre se hace piña, todos estamos más unidos, sabemos el problema que hay y no nos queda otra que tirar hacia adelante. El futbolista vive de cada domingo y si bajamos los brazos y dejamos el equipo y cada uno se va para su casa para el año encontrar trabajo va a ser complicado. El domingo llegamos los 17 o 18 que estamos, hacemos piña y por fortuna salimos a jugar y las cosas funcionan», comenta Jorge Fernández, el capitán.

Por eso el Nigrán se ha convertido en el cohete de la categoría. Cambados, Barbadás, Arenteiro, Atios, Bahía y hasta el líder Lalín han sido sus víctimas en las últimas seis semanas y como consecuencia le han arrebatado el segundo puesto (de ascenso directo) al Pontellas y están a tres puntos del primer puesto. «Hace un mes el Lalín nos llevaba ocho puntos y el Pontellas seis, y ahora el Lalín nos lleva tres y nosotros le sacamos tres al Pontellas. Vamos domingo a domingo y solo pensar en el Cruceiro».

Y eso que la primera medida para evitar la sangría económica ha sido rebajar a la mitad los entrenamientos. «Hemos bajado el tema de entrenamientos de cuatro días a dos. Se trata de que por lo menos se pueda ahorrar en gasolina, porque antes eran cuatro días y el partido cinco y al mes es un dinero. Quedan nueve partidos de Liga y yo creo que el equipo puede aguantar perfectamente».

Y aunque en teoría con los buenos resultados sería más fácil encontrar recursos, la situación no es nada halagüeña. Incluso hay gente que lo está empezando a llevar mal. «Estamos en una situación bastante delicada, con compañeros que no trabajan, e ir a entrenar cuesta dinero, los desplazamientos los estamos haciendo en coche. Hemos hablando con la directiva que por lo menos se le eche una mano a los que estén más fastidiados. Quedaron que lo iban a arreglar esta semana o la siguiente». Falta que se concrete.