Paco Herrera contó ayer sobre el césped de A Madroa con 25 futbolistas a su disposición, incluido el guardameta Yoel Rodríguez, que ha comenzado la pretemporada a menor ritmo que sus compañeros debido a un esguince en su tobillo izquierdo. Ayer realizó casi todos los ejercicios con el grupo, al que se incorpora de forma progresiva.
Las tres únicas ausencias en el entrenamiento fueron las de Cristian Bustos, que se recupera en su domicilio del proceso convulsivo que sufrió el pasado jueves, además de los dos jugadores con permiso: Joan Tomás, que se casaba recientemente, y Sergio Ortega, que ha acudido a la boda de su hermano.
Si no se producen más contratiempos, toda la plantilla estará en perfectas condiciones a mitad de la próxima semana, aunque lo normal es que en breve empiecen a aparecer las clásicas sobrecargas de pretemporada.