El Barça se enreda en Minsk

p. ríos BARCELONA / COLPISA

VIGO

28 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Barça sigue sorprendiendo. En lo futbolístico, por los 22 goles que lleva en cinco jornadas de Liga tras haber conquistado doce de los últimos quince títulos que ha disputado desde julio del 2008. Y en lo extradeportivo, porque es el único club del mundo que utiliza una rueda de prensa previa a un importante partido de la Liga de Campeones para limar las asperezas surgidas entre el entrenador, Pep Guardiola, y el presidente, Sandro Rosell. No parece la mejor forma de centrar la atención en una competición que el Barça comenzó con el pie cambiado hace dos semanas.

Sucedió en Minsk, en la lejana Bielorrusia, donde el modesto Bate Borisov intentará complicar la vida al vigente campeón, que en el Camp Nou se muestra tan avasallador, con un único lunar, como dubitativo a domicilio. El empate frente al Milan (2-2) lo obliga a ganar en el Dinamo Stadium su primer encuentro de la temporada lejos de Barcelona, tras los empates en Madrid (Supercopa de España), San Sebastián y Valencia.

Pep se mete en un lío

Los tres puntos son fundamentales, pero Guardiola, saltándose una de sus normas (hablar solo del partido), se vio obligado a meterse de lleno en el jardín que ya pisó tras el 5-0 ante el Atlético. Ese día transformó la sonrisa de la directiva del Barcelona, que había vivido una plácida asamblea y un feliz partido, en una mueca de disgusto. El técnico confesó que estaba «triste porque Laporta y sus compañeros de junta no se merecen sufrir tanto porque hicieron mucho por esta institución», en clara referencia al embargo de los bienes del expresidente y de varios directivos si no depositan un aval de 23,2 millones de euros.

A Rosell y su entorno no les pareció bien que abriera un frente público de defensa que ha conllevado rumores sobre el cisma entre presidente y entrenador en un club con fama de autodestructivo. Por eso, el técnico centró sus larguísimas respuestas ayer en un asunto tan espinoso para desesperación del traductor a bielorruso. Y lo que dijo no arregló demasiado las cosas, pues se ratificó en la tristeza por Laporta y defendió que su relación con Rosell va por buen camino (se les vio abrazados en Minsk), pero lo enredó todo al afirmar que «son las dos caras de la misma moneda, se parecen más de lo que creen».

Menos mal que Messi -con 192 goles oficiales con el Barça está solo a dos de los 194 del segundo máximo goleador en la historia del club, Kubala- vive ajeno a todo lo que no huela a fútbol y es el mejor aval para que el balón vuelva a imponerse a los líos.

Alineaciones probables:

Bate Borisov: Gutor; Volodko, Filipenko, Simic, Bordachev; Baga, Olejnovich, Bressan, Rudik; Kontsevói y Kezman.

Barça: Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Xavi, Sergio Busquets, Cesc; Pedro, Messi y Villa.

Árbitro: Manuel Gräfe (Alemania).

Hora: 20.45 horas (Gol T).