01 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
En Nigrán reina la confusión. No es para menos: el alcalde se ha pasado una semana mareando la perdiz. El buen hombre sabía desde el lunes que Costas no le iba a autorizar la carrera de caballos que organizaba en Praia América, que le habría hecho perder la bandera azul a la playa. Pues nada. Se escondió como el avestruz y decidió no decidir hasta ayer. Con la cabeza gacha, tuvo que prohibir la carrera. Pobre, tenía que haber apostado a caballo ganador.