El buque «Juan Carlos I» recala en el Puerto para abrirse a visitantes y realizar pruebas electromagnéticas en las rías de Vigo y Marín
01 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El buque de proyección estratégica Juan Carlos I atracó flamante en el muelle de Trasatlánticos de Vigo ayer por la mañana con una misión que cumplir para este fin de semana: acercar el barco a la sociedad, en este caso a la viguesa, y enseñarle sus capacidades y su exclusividad. Aunque no todo serán visitas, también tiene previsto realizar pruebas electromagnéticas en las rías de Vigo y Marín, dentro de los estudios de resistencia que se están haciendo en el buque desde que se botó en Ferrol, hace ya exactamente un año.
En su llegada a Vigo le tocó compartir muelle con uno de los cruceros más grandes construidos hasta la fecha -el Independence of the Seas- pero eso no nubló su presencia. «Este buque de metal, acero y electrónica es la muestra de que el astillero donde fue construido [Navantia-Ferrol] está a la altura de los mejores del mundo y en él trabaja un grupo capaz de cumplir las misiones encomendadas. Queremos que Vigo disfrute de él y el Juan Carlos I de Vigo», señaló el comandante naval de la ciudad, Joaquín Ballesteros, durante la presentación a los medios. Junto a él se encontraba el comandante del buque, el capitán de navío Cristóbal González-Aller Lacalle. El capitán recordó que este buque es el más importante y el más grande de la Armada, «por eso lleva el nombre del Rey de España, cumpliendo con una tradición que se remonta a 1700, cuando la casa de Borbón llegó al trono español», recalcó.
El Juan Carlos I se encuentra en estos momentos en su año de garantía, de ahí las pruebas de resistencia a las que le han ido sometiendo, como un crucero por el océano Atlántico y el mar Mediterráneo para medir distintos parámetros y hacer de la dotación personal del buque un grupo de gran eficacia, sin olvidar las numerosas pruebas efectuadas en Rota, el que será su puerto base. En agosto volvió a Ferrol para someterse a las reparaciones oportunas y hace dos días partió de ese puerto rumbo a Vigo.
El comandante del buque precisó que aún quedan las pruebas de adiestramientos con los aviones Harrier en octubre y la calificación operativa, que durará un mes. A mediados de diciembre el buque estará listo para desempeñar misiones. La capacidad del barco se resume en sus cuatro perfiles: buque anfibio, portaviones eventual en caso de que el Príncipe de Asturias esté en reparación, para transporte estratégico y para ayuda humanitaria. En cambio, no tiene armas de largo alcance, por lo que en caso de encontrarse en territorio enemigo será protegido por escoltas del tipo de las fragatas.
Las visitas para el público están programadas hasta mañana a las 19 horas y durará cada una cerca de una hora. Ayer ya realizaron el tour por el barco alumnos del Instituto Santa Irene y se quedaron boquiabiertos ante la llamada isla (zona de mando y control) y el portaviones, con una pista cercana a los 200 metros, apta para los aterrizajes verticales de los aviones Harrier.
1.425
Dotación
El buque llega a Vigo con una dotación de 300 personas, aunque puede llegar a 1.425.
231
Eslora
Cuenta con 231 metros de eslora y una guinda (altura máxima del buque) de 58 metros.
5.445
Metros cuadrados de carga
Dispone de 5.445 metros cuadrados de superficie de carga distribuidos en tres cubiertas.
2
Quirófanos
Capacidad sanitaria traducida en dos quirófanos, 8 camas uci y espacio para 18 pacientes.
21
Nudos
La velocidad máxima es de 21 nudos, con una autonomía de 9.000 millas a 15 nudos.