Santiago Domínguez pide al gobierno local un plan urgente de mantenimiento y seguridad
04 oct 2011 . Actualizado a las 11:37 h.«Estamos preocupados pola dexeneración do Casco Vello nos últimos tempos e nos empeza a preocupar o deixamento do goberno local nese barrio». Con estas palabras Santiago Domínguez expresó ayer su temor a que se venga abajo la labor desarrollada por su grupo y él mismo en el anterior mandato. Exige al gobierno en minoría de Caballero que ponga en marcha de inmediato un plan de choque para mantenimiento y vigilancia.
El portavoz del BNG no hace más que expresar el sentir de los colectivos del barrio al denunciar la relajación en el servicio de limpieza, lo que hace que algunas zonas recuerden otras épocas en las que el adecentamiento brillaba por su ausencia.
Las labores de mantenimiento no existen en la actualidad en el Casco Vello, a juicio del portavoz nacionalista, quien explica «que dende que tomou posesión o novo goberno, non vimos nin unha soa iniciativa nova para seguir avanzando na dinamización do Casco Vello, xa sexa social, económica ou cultural». No solo eso, dice, sino que se está abandonando a su suerte toda la labor desarrollada por el BNG con el anterior gobierno municipal en distintos ámbitos. Es el caso de los cuidadores de barrio, que se encargaban de hacer más fácil la vida de vecinos y comerciantes y de cuidar el turismo.
El minibús eléctrico fue otra de las iniciativas puestas en marcha por el anterior gobierno local para intentar dinamizar el barrio.
Reposición
Ambos proyectos fueron eliminados por el equipo de Caballero en el actual mandato y en palabras de Santiago Domínguez «a día de hoxe non temos noticias de que se fixera algo para reponelos».
El BNG teme que se vaya al traste el trabajo de varios años para regenerar el Casco Vello, no solo desde el punto de vista arquitectónico, sino también social. Vecinos y comerciantes se han mostrado en todo momento dispuestos a colaborar siempre que las administraciones no les dan la espalda.
Sobre el proyecto del barrio del cura, Domínguez pidió tanto a la Xunta como al Concello que agilicen su tramitación al entender que tendrá un efecto dominó sobre el barrio.