«Perigo, bomba», el aviso del terror

redacción / la voz

VIGO

11 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La bomba colocada ayer en un cajero en Vigo no viene más que a refrendar que el conglomerado de activistas que se mueven bajo el nombre de Resistencia Galega son terroristas que no solo pretenden crear incertidumbre en la sociedad. Porque el kilo de pólvora dispuesto ayer para explotar en un lugar público y en un barrio muy poblado podría haber acabado con la vida del joven que descubrió el paquete con el material explosivo cuando se disponía a utilizar el cajero. Solo la suerte evitó que manipulase el paquete bomba, con lo que las consecuencias serían lamentables.

Además, los expertos creen que el estallido del artefacto dentro del cajero podría haber causado importantes daños en la estructura del edificio del tradicional barrio vigués, que rápidamente fue desalojado ante el temor a que se produjese una explosión antes de la llegada de los especialistas en desactivación del Cuerpo Nacional de Policía, que se desplazaron a Vigo desde A Coruña.

Los terroristas que colocaron el paquete en el cajero «querían causar el mayor daño posible», como apunta un experto policial acostumbrado a examinar los restos de los ataques de los activistas de Resistencia Galega. Y el mayor daño posible se causa siempre con el terror y con la inseguridad de saber que una bolsa en un cajero o en una inmobiliaria puede ser una bomba asesina. Y el aviso de «perigo, bomba» no sirve de atenuante cuando el explosivo incorpora un reloj que tiene fijada la hora del desastre y que actúa como temporizador para que la explosión pille bien lejos al terrorista.

Al menos tres «comandos»

Resistencia Galega tiene activos al menos tres comandos o células en Galicia, según sospechan los policías y guardias civiles que investigan los movimientos de este grupo independentista radical que hace solo unos días advertía en un manifiesto que iba a continuar con la lucha armada en Galicia.

Sociedad amenazada

Toda la sociedad está amenazada por este grupo violento que en su locura apuesta por el terror. Solo la suerte ha evitado hasta ahora una tragedia. Ese «perigo, bomba» se ha convertido ya en algo demasiado frecuente en muchas madrugadas gallegas. Es la extraña advertencia del terrorista de Resistencia Galega, que es capaz de escribir esas dos palabras mientras coloca la pólvora.