23 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Al Celta no se le puede poner ayer casi ningún pero. Volvió a sufrir en alguna jugada a balón parado y en la primera parte tras el gol estuvo conformista. Pocos defectos. Quizás lo peor sea lo mal que lanzó Joan Tomás el penalti que podría haber sido el cuarto gol.