Un refuerzo a las rotaciones

JUAN VILLAR VIGO / LA VOZ

VIGO

El equipo notó los cambios, pero la victoria refrenda la apuesta de Herrera

26 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Paco Herrera apostó fuerte al cambiar casi todo el equipo que venció y convenció el pasado sábado. Sabía que si las cosas salían mal recibiría críticas, pero le dio prioridad a tener a todos los jugadores enchufados y a seguir administrando los descansos. Y lo cierto es que al Celta le costó meterse en el partido, pero al final se quedó merecidamente los tres puntos.

Cambiar un equipo de pies a cabeza tiene su coste. No es lo mismo hacerlo en la Copa ante Las Palmas o el Valladolid, que también daban descanso a sus titulares en el torneo del ko, que hacerlo en liga ante un rival cuyos futbolistas están perfectamente acoplados.

Precisamente la falta de acoplamiento fue el principal problema que acusó ayer el Celta en el primer tiempo. Los once futbolistas que puso en liza Paco Herrera, de los que solo repitieron respecto al sábado Yoel, Oier (en posición diferente) y Mario Bermejo, no están acostumbrados a jugar juntos.

La faceta del juego en la que más se notó fue a la hora de hacer circular el balón. Los celestes lo perdían muy pronto y les costaba dar más de dos pases seguidos. Había pocos desmarques. Todos esos elementos unidos crearon una falta de coordinación importante.

Los problemas empezaban desde atrás. Solo Natxo Insa destapaba ideas para llevar la pelota con criterio. También alguna internada de Bellvís por la banda izquierda. Orellana se dedicaba a hacer la guerra por su cuenta. Y a David Rodríguez le faltaba su socio De Lucas, que es quien mejor interpreta sus movimientos dentro del área. Mario Bermejo debía ser el nexo de unión entre líneas, pero sus compañeros no conseguían conectar con él.

Cambios, gol y blindaje

El panorama cambió radicalmente tras el descanso. Entraron al comienzo de la segunda mitad Joan Tomás y Aspas. El equipo mejoró. Son dos futbolistas que saben asociarse con sus compañeros, y las ideas aparecieron cerca del área rival. Fue Joan Tomás el que comenzó la jugada del primer gol con un pase a Orellana que acabó en el tanto de David. Aspas marcó el segundo, prolongando así su estado de gracia.

Defensivamente el equipo ha vuelto a responder. Son dos partidos seguidos sin encajar gol, algo que hacía mucho tiempo que no ocurría. Y tras el 1-0 Herrera decidió blindar al equipo al dar entrada a Borja Oubiña en lugar de David Rodríguez y situar un trivote con Bustos e Insa. El Celta apenas pasó apuros.

El sistema de rotaciones deja ver en la plantilla una mayor motivación de todos los jugadores, ya que nadie se siente titular indiscutible y todos tienen su cuota de participación, por lo que están contentos y saben que no pueden bajar la guardia.