Trescientos partidos en Tercera

Víctor lópez VIGO / LA VOZ

VIGO

02 nov 2011 . Actualizado a las 12:06 h.

Juan Carlos Andrés (Vigo, 1975) cumplirá esta tarde su partido número 300 como entrenador en Tercera División. Con solo 24 años se convirtió en el técnico más joven de categoría nacional, cuando por entonces estaba al frente del Gondomar. Doce años después, nunca ha dejado de entrenar, y admite que espera seguir en el fútbol todavía por muchos años «a no ser que el fútbol me deje a mí».

Su periplo por los banquillos arrancó en el Gondomar al que dirigió en dos temporadas en 71 ocasiones. Después pasó una etapa de 103 partidos en Preferente con el Gran Peña para retomar su pulso con la Tercera en el Alondras. En el club cangués estuvo cuatro campañas y acumuló 154 encuentros.

Tras el paso por O Morrazo, tomó el Rápido de Bouzas hace dos temporadas y media. Hoy frente al Lalín (17 horas) cumplirá su partido 65 en el club boucense, lo que hace que llegue a la cifra de 300 encuentros como técnico en Tercera. Admite que le sería imposible quedarse con una de estas trescientas citas, pero como con el primer amor «mi primer partido en Gondomar es imborrable porque le ganamos al Celta B que dirigía Milo Abelleira y en el que jugaba Mena». Después le marcó la victoria al Viveiro con el Alondras porque les clasificó para la fase de ascenso a Segunda B, y también en aquel que decidió que su etapa en el conjunto cangués había terminado tras un empate en casa con el Narón. «Ese día estaba bastante afectado. Nadie sabía porqué pero había decidido que no continuaba». En el Rápido se queda con el de la salvación del primer año ante el Deportivo B tras una extraordinaria segunda vuelta.

Son pocos equipos, y muchas temporadas, y destaca que «hoy en Vigo solo hay un club en Tercera y lo entrenó yo, y hay un montón de entrenadores». Poco a poco ha ido creciendo para no ver ya a sus futbolistas con una fecha de nacimiento en el DNI muy superior a la suya. Su sueño y porque el dice que no piensa dejar de pelear es el de «dar el salto de categoría». Tuvo la opción del Celta B, pero no cuajó. Ahora solo espera que el próximo tren ascendente que pase, esta vez pueda cogerlo.