El club vigués debe ganar al Guadalajara para no perder el tren del ascenso
17 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La liga se despide de Balaídos hasta el 2012 y lo hace con un Celta necesitado de puntos si no quiere descolgarse del vagón de cabeza. Con el paso de las jornadas el grupo de elegidos es más selecto y los de Paco Herrera saben que el campeonato está en una fase en la que la clasificación puede romperse en cualquier momento. Los celestes llegan sin margen de error porque antes de empezar la jornada están fuera de los puestos de play off.
El equipo vigués se está mostrando fuerte en Balaídos tras un inicio dubitativo de temporada. Lleva cuatro victorias de los últimos cinco partidos, con el único accidente del Hércules. Los célticos esperan volver a dar una buena imagen en casa ante un visitante que de forma inesperada amenaza con meterse también en el vagón de elegidos. El Guadalajara es un recién ascendido, con una plantilla repleta de jugadores de perfil bajo, pero que se ha colado en el grupo de arriba tras un brillante comienzo de liga y su racha actual de cinco encuentros sin perder. Hace unos meses los alcarreños competían en la misma categoría que el Celta B y el Coruxo, y sin grandes refuerzos llegan a Balaídos con la intención de superar a los de Herrera en la clasificación, ya que solo un punto separa a ambos.
Todo el mundo dio por bueno el empate en Alcorcón debido a que es un campo difícil, pero ese punto será insuficiente si no se complementa con los tres de esta tarde, ya que el Celta únicamente ha ganado uno de los últimos cinco partidos.
El técnico realizará pocos cambios respecto al partido de Alcorcón. Mantendrán la misma línea defensiva y las variaciones se realizarán del centro del campo hacia arriba. En punta estará David Rodríguez debido a la baja de Iago Aspas. El toledano lleva siete partidos sin marcar y tanto él como el equipo necesitan que se reencuentre con el gol.
También habrá novedad en la banda izquierda, ya que no repetirá Bellvís de interior izquierdo por delante de Roberto Lago, sino que Herrera apostará por un jugador de carácter más ofensivo como previsiblemente Orellana, o en su defecto Joan Tomás. La principal duda está en el doble pivote, donde la presencia de Álex al lado de Oubiña dependerá del estado físico del ferrolano.