
María José Bravo Bosch ha asegurado que está comprometida por «demostrar con la verdad la presencia e interés» del Gobierno gallego en Vigo.
20 ene 2012 . Actualizado a las 19:52 h.«Con una actitud positiva y conciliadora». Así ha asegurado encontrarse la nueva delegada de la Xunta de Vigo, María José Bravo Bosch para su nueva tarea. La edil del PP ha agradecido la presencia del socialista Abel Caballero en el acto de toma de posesión, al que le ha asegurado que existía una apuesta clara del presidente, Alberto Núñez Feijóo, por la ciudad.
La concejala ha agradecido su apoyo al responsable de la Xunta y también al líder del PP vigués, José Manuel Figueroa y su antecesora, Corina Porro, por apoyarla. Además de demostrar pena por su marcha de la Universidad, en la que era profesora, ha apuntado que espera salir «enriquecida por la experiencia».
En sus declaraciones, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha destacado la «calidad humana», o la diposición de «servicio público». Al tiempo que ha destacado la disponibilidad de Bravo Bosch para ponerse a trabajar en estos momentos de crisis, ha destacado los principales retos a los que se enfrenta: el Campus del Mar, la plataforma de la Plisán o la puesta en marcha del área metropolitana de Galicia.
El regidor de Vigo, Abel Caballero, le ha ofrecido a la nueva delegada su «mano tendida» para colaborar, sin olvidar que su función es explicarle a la Xunta «cuáles son las necesidades» de la ciudad y «pedirle financiación.» Su compañero de gobierno, Carlos López Font, ha aprovechado su intervención para asegurar que estaba preocupado por la actitud de cofrontación y las descalificaciones de Bravo Bosch, asegurando que auguraban «un mal inicio» de las relaciones institucionales. El concejal ha aprovechado para criticar la decisión del PP de nombrar a una persona que sale de la oposición y se ha dirigido a Alberto Núñez Feijóo para señalarle que «este no es el camino».