
Medio centenar de personas se concentraron ayer en O Val Miñor para protestar por los depósitos bancarios bloqueados
29 feb 2012 . Actualizado a las 23:15 h.«La mayor parte de los afectados aún no saben lo que les ha pasado». Una portavoz de la plataforma de afectados por el bloqueo de los depósitos bancarios, con los contratos llamados de participaciones preferentes de O Val Miñor, explicaba de esta manera, ante la sucursal de Novagalicia Banco, en Gondomar, la razón de la primera concentración de víctimas de la comarca que ayer reunió a más de medio centenar de personas.
Otras tantas pancartas sintetizaban la indignación e impotencia que les une pero el impacto personal y familiar de cada particular no se puede resumir. No estaban errados cuando explicaban que muchos afectados aún no habían enterado porque, efectivamente, tras poco más de media hora de concentración, los vecinos se acercaban para poder ser informados por la plataforma. Las experiencias personales que ayer intercambiaron «son de juzgado», señalaban. En sus consignas: «los delitos de robo y fraude» con otro denominador común, que sería un agravante legal, «e abuso de confianza».
El Padre de Sali y Encarna Pérez, de 76 años, «se confió porque le llamó personalmente el director de su banco de toda la vida». Él tenía los ahorros de toda la vida en una cuenta corriente y, «sin explicarle ningún tipo de riesgo; directamente lo llamó y convenció para que los pusiera a plazo fijo», afirman sus hijas. Era todo lo que tenía pero hasta el año 9.999 no podrá retirar sus 110.000 euros.
Avelino Guisande Misa trabajó desde los 14 años en Citröen. Gracias a ello reunió 76.000 euros para su jubilación. También le llamaron del banco y le aconsejaron un nuevo producto. «Xa os meus avós tiñan aquí os cartos» y por eso confió. En el 2018 podrá tocar 36.000 pero tampoco el resto hasta el 9.999.
Isidro García, de Mos, advirtió al director de su caja cuando fue a meter los fondos de que «No quería jugar nada porque aún teníamos presente lo de Filatelia». Él me dijo, explica: «¿No confías en mí». Suma otros 70.000 entre perpetuas y subordinadas. Alerta de que «ningún afectado debe aceptar créditos».