Los recortes presupuestarios también han llegado a los planes de repoblación que las cofradías hacen de sus zonas habituales de trabajo. Si los estudios biológicos evidencian una cierta fatiga de los bancos marisqueros de la ría viguesa, el dinero público que se emplea en la compra de semillas para sembrar la ría y poder cosechar meses después el ejemplar adulto, también está empezando a flaquear y a llegar con cuenta gotas. No solo porque se les adeuda a los pósitos parte del dinero del año anterior, sino porque ahora se argumenta que la crisis impide proseguir con los planes de sembrado al menos tal y como estaban concebidos con anterioridad.
Con todo, los mariscadores han decidido que la primera zona en la que empezarán con sus planes de sembrado será la canguesa de Rodeira, probablemente incluso este mismo mes de marzo. Antes de sementar, hay que limpiar toda la playa, tanto con maquinaria como con trabajos manuales directos sobre los arenales. Después, dirigirán su objetivo a la zona de Canido, donde existe una importante área de producción. El calendario no está cerrado del todo y se irán añadiendo nuevos bancos a medida que se analicen las situaciones.
Todo este trabajo estará supervisado por el Intecmar, organismo de control marino adscrito a la Consellería de Medio Rural e do Mar. Este laboratorio autonómico realizará estudios detallados de las zonas para conocer su estado y las necesidades de sembrado o de producción de cada banco. Los marineros pidieron precisamente que el Intecmar se encargue de tutelar los planes de repoblación incluidos en la gestión.