El número de concursos de acreedores en Vigo no ha alcanzado el techo de 103 del año pasado, en el que se batió el récord de quiebras. Este año ha quedado en 85, un 17,4 % menos. Los expertos creen que no hay que echar las campanas al vuelo porque denota que el ritmo de destrucción de empresas por falta de liquidez continuó este año siendo fuerte, aunque menor al del 2012.
La conclusión es que las empresas siguen cerrando y la sangría parece lejos de parar. En este ejercicio, un tercio de los cierres por falta de dinero en caja han procedido del sector inmobiliario, una vez que el precio de la vivienda ha tocado fondo y no se mueve una piedra. El sector industrial también ha sido castigado, aunque en menor medida, tras la debacle del naval del 2011.
El área metropolitana sufrió suspensiones ordenadas de pagos en grandes empresas como Pescanova o Pórtico, concursos que se tramitan en Pontevedra.