El Universidade, con una plantilla joven y sin apenas profesionales, apura la salvación
24 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Como ya ocurrió el año pasado a estas alturas de competición, el Universidade de Vigo tiene ante sí el mayúsculo reto de salvar la categoría. Ocupa el penúltimo puesto, el de promoción, y el acceso a la plaza de salvación segura es muy complicado. Su meta a falta de dos jornadas es volver a disputar el play-off y repetir la hazaña para jugar un año más en División de Honor.
Pero, más allá de la situación clasificatoria similar a la de hace un año, el Universidade de hoy es muy diferente a aquel. «Entonces teníamos seis o siete profesionales que eran los que tomaban las decisiones en el equipo», recuerda el entrenador del conjunto con Norm Maxwell, Alberto Mera. Ese rol corresponde ahora a jugadores mucho más jóvenes e inexpertos que han crecido de manera notable desde el inicio de la temporada. «Les ha tocado hacerlo antes de tiempo y han respondido. Cuando un equipo está abajo se piensa que no se han hecho bien las cosas, pero no creo que sea así en nuestro caso», aclara.
El Vigo ha perdido muchos encuentros de manera ajustada, incluso algunos después de haberlos tenido prácticamente en el bolsillo. Y les ha pasado factura: «La inexperiencia nos llevó a no saber rematar los partidos. Tenemos a Tatafu, que es uno de los que más ensayos consiguen y necesitaríamos a más como él», admite el preparador. Añade que se les han escapado puntos que les han privado de «una tranquilidad y una perspectiva clasificatoria» que ahora no tienen. Los parones en la competición han sido otro de sus grandes enemigos, sin olvidar las lesiones.
Pero a Maxwell y a Mera no les ha cogido por sorpresa verse en esta situación. Los contratiempos que fueron surgiendo apuntaban a un desenlace de este estilo ya desde las primeras semanas de competición. «El ambiente en el vestuario es muy bueno porque hemos trabajado mucho eso con la plantilla desde el principio. Estamos muy unidos y vamos a seguir estándolo pase lo que ase. Al menos, nos podemos agarrar a eso», expone.
Está claro que entre las posibilidades entra el perder la categoría, algo en lo que no quieren pensar, pero que tampoco supondría un fracaso. «Si no se cumple el objetivo estaríamos contentos por la evolución que se ha visto en el equipo. Tenemos la sensación del trabajo bien hecho».
En todo caso, Mera se muestra convencido de que lo lograrán. «Confío en que podemos hacerlo. Además, la experiencia en el play-off del año pasado tiene que servirnos también de ayuda».
La meta que tiene ahora mismo el Universidade de Vigo es llegar a la última jornada dependiendo de sí mismo para mantenerse en la posición de play-off, toda vez que escapar también de ella es prácticamente imposible. «Se nos acaban las opciones y todo pasa por puntuar. Seguimos un punto por encima del Hernani y, ya que llegamos con opciones, queremos que siga estando en nuestra mano el evitar el descenso directo», dice.
La primera final es el domingo en As Lagoas frente a la Santboiana. «El Vigo siempre ha sido un matagigantes y siempre acostumbró a dar algunas sorpresas. ¿Por qué no? Ellos están arriba, ya pensando en la fase final, y puede ser un partido abierto». A esto le suma que los viajes largos no suelen sentar bien a estos equipos y que el mal tiempo beneficiará a los locales. «Vamos a salir a jugar y a ganar porque es la única manera». En la última jornada les toca visitar al Pozuelo en el partido decisivo. «Los dos lo son, pero el de Madrid quizás sea más asequible», comenta.
El equipo va paso a paso y de momento piensa en el domingo, con las dudas de Uru, Juaco, David Redondo y Óscar por diferentes problemas físicos, más las bajas seguras de Chester y Mauro por trabajo. Esperan que el público no falle: «Que vengan, porque lo notaremos mucho y lo necesitamos».