Encomiable partido de los célticos que llegaron a tener un 2-0 y que no dejaron de intentarlo hasta el final
12 feb 2016 . Actualizado a las 10:04 h.De tener que morir, elegir la manera. Y el Celta eligió morir de pie. Se quedó sin su cuarta final de Copa en una eliminatoria en donde todo lo que sucedió fue contrario a sus intereses. No fue capaz ni de ganar el partido de vuelta después de una portentosa exhibición sobre un lago llamado Balaídos, pero se dejó hasta el último gramo de su esfuerzo sabiéndose fuera del combate.
Si la ida de Sevilla había sido cruel, la vuelta no lo fue menos. Lo único que sumó fue el empuje de los aficionados en el recibimiento al equipo y el derroche de los protagonistas. Y la valentía del Toto, que no solo apostó por todo el ataque, sino que buscó profundidad en las bandas con Wass y Planas.
Aun en tan atrevido plan, el Celta se decantó por cocer el partido a fuego lento huyendo del punto suicida del Pizjuán. Quiso el balón y buscó el pase de seguridad ante un Sevilla que se sentía cómodo y que, liderado por Krohn-Dehli, intentaba jugar más allá del centro del campo. De hecho, fue el danés quien envió el primer aviso con un disparo al lateral de la red.
Con todos sus peloteros en el campo, el Celta no hizo la presión alta como de costumbre ni se lanzó a tumba abierta. Percutió primero por la derecha con Wass y poco a poco Orellana fue entrando en juego por el centro, aunque cada vez que recibía el balón tenía a un rival encima que le sacaba dos cabezas y cuatro cuerpos. Lo mejor fue que a los vigueses no les faltaba paciencia ni fe. Supieron esperar, sin desesperar, y a la media hora para que Aspas enviase el primer aviso en una contra que atrapó Sergio Rico. En la segunda, tras un excelente servicio de Orellana, ganó la partida y marcó tras no poder llegar al balón el meta sevillista.
El tanto envalentonó a los vigueses, que disfrutaron de una falta botada por Wass sin consecuencias y de un balón colgado que no pudo cabecear Guidetti. Tampoco al Sevilla le tembló el pulso, y en un córner Iborra envió el balón al palo tras una mala salida de Rubén Blanco.
El arranque del segundo tiempo fue un torrente. Con el campo, recién estrenado, impracticable por su falta de drenaje, los celestes se volcaron con centros desde los costados y el segundo gol llegó por acoso y derribo. La suerte se alió con el Sevilla en un mal despeje de Sergio Rico y un remate a portería vacía de Iago Aspas que salió fuera de un modo incomprensible, pero el portero sevillista no pudo atrapar un centro de Wass y Aspas se tomó la revancha marcando el segundo de cabeza.
Era el momento. El Celta estaba a dos goles de igualar la eliminatoria y no descartaba un imposible, pero el sueño duró un par de minutos. El tiempo que tardó Banega en aprovecharse de un desajuste -tanto en el saque de banda como en la pérdida de balón de Marcelo- para marcar de tiro cruzado. Con la eliminatoria más que sentenciada, Martínez Munuera -el árbitro talismán por números del Celta- también quiso tomar partido por el virtual finalista y perdonó la roja a Sergio Rico en un penalti sobre Guidetti. Le sacó amarilla. Y por encima, el sueco estrelló la pena máxima en el palo.
Fue la constatación de la Ley de Murphy en la semifinal, porque a partir de aquí y, pese a que el campo estaba impracticable, todo lo que facturó el ataque del Celta no sirvió de nada. Ni un remate medido de Orellana al que llegó en esta ocasión Rico, ni un par de llegadas de Bongonda a quien le perdió la fuerza en el centro. Pero ni así dejó de persistir en su odisea el Celta, que para colmo de males vio cómo en una jugada aislada Vitolo daba el balón a Konoplyanka para empatar el partido. Ya daba igual. El Celta se había ganado el derecho a morir de pie. Sin un solo reproche y en medio de un salva de aplausos. Ahora toca pelear por Europa en la Liga. El camino está marcado.
Goles: 1-0, min 35: Iago Aspas. 2-0, min 54: Iago Aspas. 2-1, min 56: Banega. 2-2, min 87: Konoplyanka.
Árbitro: Martínez Munuera (colegio valenciano). Amarillas a Planas y Hernández por parte del Celta, y a Banega, Sergio Rico, N?Zonzi y Krohn -Dehli del Sevilla.
Incidencias: Partido de vuelta de las semifinales de la Copa en el estadio de Balaídos ante 15.201 espectadores.
Rubén; Wass (Jonny, min. 64), Hugo Mallo, Sergi Gómez, Planas; Hernández, Marcelo (Radoja, min. 68), Orellana; Iago Aspas, Bongonda y Guidetti (Señé, min. 71)
Sergio Rico; Koke, Rami, Kolo, Escudero; Carriço (Cristóforo, min63), Iborra (N?Zonzi, min. 55); Vitolo, Banega (Konoplyanka, min.71), Krohn-Dehli; y Gameiro.