El Concello asume ahora que las obras afectarán a los partidos del Celta

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vazquez

«También cuando se reforma una calle se cierra al tráfico», argumentó el alcalde tras la suspensión del Memorial Quinocho

15 jul 2016 . Actualizado a las 13:08 h.

La suspensión del trofeo en memoria de Quinocho ha echado por tierra el discurso municipal de que las obras de rehabilitación del estadio de Balaídos no iban a afectar a su operatividad. En la nueva situación, con este memorial aparcado y una situación de riesgo para otros partidos, Caballero eligió otro argumento.

«Cuando se hacen obras, se hacen obras. Si es en una calle, se para el tráfico. Y si es en casa, la habitación afectada no se puede utilizar mientras duran los trabajos. Pero todo va a salir bien», vaticinó.

De esta forma salió del paso cuando se le preguntó por las obras de Balaídos, que están discurriendo a un ritmo diferente al planificado por el gobierno municipal. Y no solo eso, sino que pese a las previsiones, están afectando a la actividad deportiva del campo municipal.

Asumido que las obras tienen consecuencias, el alcalde no quiso ir más allá. Negó haber hablado del tema con la empresa que ejecuta el proyecto de rehabilitación (Copasa), ni tampoco con los técnicos municipales que lo supervisan.

Acompañaba al alcalde en la rueda de prensa el concejal David Regades, que sí conoce de primera mano la situación de las obras ya que es un asunto de su competencia. Y, además, se ha reunido con Copasa para resolver los inconvenientes que han surgido acompañado de técnicos municipales. Pero Caballero no quiso que se hablara del tema ni dar explicaciones, por lo que Regades permaneció en silencio.

La clave en estos momentos es saber como se va a resolver el montaje de la nueva estructura en el mes largo que queda hasta el inicio de la competición deportiva. La liga dará comienzo el 21 de agosto, y hoy precisamente se conocerá el calendario, y por tanto si el Celta juega el primer partido en casa o fuera. Se da por supuesto que el club ha solicitado la segunda opción para disponer de una semana suplementaria incógnita que se resolverá a lo largo de la jornada.

Mientras el desarrollo de las obras se mantiene en una nebulosa, en la explanada existente junto al estadio se sigue montando la estructura de tubos que soportará la cubierta y el cierre de la zona de Tribuna. Pero no se ha facilitado información sobre el momento en el que se acometerá su instalación.

La previsión municipal, en su calidad de titular de la instalación y promotor de las obras, es llevarla a cabo antes de que empiece la liga, la competición más importante y la más expuesta por cuestión de calendario una vez que el Celta ha dado carpetazo al Memorial Quinocho. De no poder utilizar Balaídos, el Celta tendría que buscar otro estadio (Braga o Lugo son las opciones), pero el traslado tendría importantes consecuencias de imagen e incluso económicas. Previsiblemente, Celta y Concello harán todo lo posible por evitar una hipótesis que confirmaría que algo no se ha hecho bien la planificación de las reforma del estadio.

Concretamente, que no se tuvo en cuenta el estado de las columnas que van a sujetar el nuevo cierre ni como se iluminará el terreno de juego. Ambas cuestiones son las que en estos momentos tratan de resolver empresa y gobierno local.