
La nueva estación potabilizadora de Casal, en la que Aqualia invertirá 23 millones, dispondrá de un sistema de ultrafiltrado y se taparán las piscinas
11 sep 2021 . Actualizado a las 11:41 h.Cuatro años después de la sequía evidenciara que la estación de tratamiento de agua potable de Casal no funcionaba bien en periodos de escasez, el gobierno vigués ha aprobado un proyecto de ampliación y modernización por 22,8 millones de euros. Los pagará la concesionaria Aqualia dentro del plan de inversiones acordado con el Ayuntamiento. La futgura planta permitirá duplicar el caudal que trata, pasando de 900 litros por segundo a purificar 2.200.
El proyecto, que finiquitará un complejo que data de los años 70 del pasado siglo, prevé un nuevo sistema de agua potable basado en ultrafiltración. Además de ser eficaz, esta tecnología reduce significativamente los requisitos de espacio en la estación de tratamiento ubicada en la calle Cantabria, según explicó el alcalde de Vigo, Abel Caballero.
El regidor sostiene que el agua que llega a los domicilios de la ciudad se encuentra entre las tres mejores de España en cuanto a calidad y que el objetivo del nuevo equipamiento es consolidar esta posición y aumentar «aún más» la calidad a medio plazo.
La parcela actual albergará nuevas líneas de tratamiento de agua y lodos, un nuevo edificio de dos plantas y suelo circular para sistemas de filtración. También se cubrirán las piscinas actuales. Habrá una nueva construcción de tres plantas para reactivos que se aplican al agua para purificarla. El lugar que ocupa hoy el laboratorio se rediseñará como taller, sala de control y archivo, además de conservar espacio para las analíticas.
Caballero vinculó la aprobación de este proyecto de potabilizadora con el estudio técnico elaborado para el suministro de la zona de Vigo a medio y largo plazo: «Me había comprometido a que, siendo alcalde, solucionaría él problema del agua de Vigo durante todo él siglo XXI y dejaría resuelto el problema del agua durante todo el siglo XXI».
El regidor vigués criticó a la Xunta por tardar quince meses en aprobar el proyecto de la planta del Casal. La primera solicitud salió del Ayuntamiento el 31 de marzo del 2020 y la autorización sanitaria obligatoria llegó el 2 de julio de 2021.«La ley dice que tienen que emitir el informe en tres meses; lo publicaron quince meses después. Puedo entender un retraso en la pandemia y que en lugar de tres meses hubiesen tardado seis, está bien, pero han tardado quince. Lo retrasaron de mala fe», dijo Caballero.
Por otro lado, el alcalde ha recordado el carácter supramunicipal de la instalación y«la obligación y competencia» en la materia que ostenta la Xunta, pese a que no dedica «ni un céntimo» a su modernización. La estación de Casal deriva más del 15 % del agua que trata a 90.000 habitantes de otros municipios del entorno: el 9,5% a Cangas, el 2,8 % a Moaña, el 2,7% a Redondela y otro 0,5 % a Mos. «Estamos encantados de hacerlo», dijo Caballero que dijo que debía ser competencia del presidente de la Xunta la constitución del ente para repartir los gastos.