A por el más difícil todavía

m. v. f. VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

Fútbol sala El Bembrive, que perdió tres jugadoras y solo pudo fichar una, inicia la temporada en Segunda con un plantel de casa

08 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Bembrive de Segunda Nacional femenina de fútbol sala estrena mañana su segunda temporada consecutiva en la categoría de plata. Lo hace tras superar las expectativas el curso anterior, logrando la permanencia antes de lo previsto y aprovechando la coyuntura para dar minutos a las más jóvenes. Su técnico, Roberto Carlos García Carballo, Pitu, avisa de que este año están a la expectativa. «El objetivo es consolidarnos, pero no sé si seremos capaces», advierte.

El principal motivo es que frente a la plantilla larga del curso pasado, han perdido a tres futbolistas importantes y solo han podido incorporar a una. «No podemos pagar a nadie, así que tenemos que tirar de gente de cantera y jugadoras que vengan por estudios», comenta. Llamaron a muchas puertas para acceder a ese segundo perfil, pero no hubo forma. «No entendemos muy bien por qué. Hay jugadoras en División de Honor sin minutos que aquí podrían encontrarlos», reflexiona.

El resultado es un plantel donde, salvo tres integrantes, todas son canteranas. «Se puede enfocar como se quiera: que tiramos de cantera porque no tenemos otra opción o que, por nuestras circunstancias, preferimos jugadoras de casa que sienten los colores. Es una mezcla de las dos cosas», profundiza el entrenador. No hay duda de que afrontar el reto con gente que han formado y «visto crecer» es muy gratificante, aunque a nivel competitivo, puede resultar un hándicap. «Estoy encantado con mis jugadoras, pero son muy jóvenes y al final no compites en igualdad de condiciones con el resto», prosigue. Tiene siete u ocho jugadoras -calcula- entre los 14 y los 19 años.

Teniendo en cuenta que han bajado equipos potentes de División de Honor y han perdido la categoría cinco que en teoría eran «los más flojos», Pitu augura que el nivel del torneo subirá. «Además, escuchando las noticias de los equipos rivales, se han reforzado muy bien. La liga va a ser más competitiva», recalca.

Dado el calendario que les ha tocado, el técnico vigués considera clave protagonizar un buen inicio de campeonato, en el que se miden al Salamanca. «Entre comillas es un equipo de nuestra liga y es fundamental empezar ganando porque tenemos varios rivales directos en las primeras jornadas», señala. Además, a las salmantinas les ganaron los dos partidos la temporada pasada. «Jugamos en casa -regresan a Bembrive tras jugar el curso pasado en As Travesas-. Al ser un equipo joven, necesitamos empezar fuerte y conseguir puntos para que las de menor edad puedan tener minutos y seguir creciendo».

Así sucedió el año pasado, cuando se metieron en el grupo por el título en el formato dispuesto de manera excepcional con motivo de la pandemia. «La plantilla era más amplia, algunas jugadoras tenían experiencia y dimos la cara en el 95 % de los partidos. Visto a final de temporada, no fue nada que no estuviera a nuestro alcance», si bien aclara que, al ser nuevas en la categoría, era una incógnita cómo se iban a adaptar.

En lo que sí ha salido ganando Pitu esta campaña es en cuerpo técnico, pues de estar él solo con el entrenador de porteros ha incorporado a un segundo y preparador físico que proviene de la base del club y a una fisio que es exjugadora. Todos eran parte ya de una familia en la que el técnico dirige a varios equipos más mientras lo compagina con su trabajo. Ganas no le faltan: «Es mi vida, lo que me llena».