
Usuarios de Alborada luchan contra sus adicciones aprendiendo a cultivar
12 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Las horas que pasa en la huerta son un desahogo para José Antonio Aira. Al igual que él, otros 15 usuarios de la asociación de lucha contra la droga Alborada escapan cada mañana del bullicio de la ciudad para respirar aire puro y labrar el campo en un espacio de 5.000 metros cuadrados cedido por la comunidad de montes de Cabral.
Son beneficiarios del proyecto de agricultura ecológica Verdear, al que el Concello acaba de renovar la subvención hasta el 2025 por un importe de 48.000 euros. La iniciativa también cuenta con el patrocinio de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre dentro del programa Voz Natura. El responsable del proyecto, Manuel Rodríguez, recoge cada mañana a los participantes en sus casas en una furgoneta donada por la Fundación Paideia. Primero los lleva a la sede de Alborada, en la calle Isaac Peral, para que tomen la medicación que tienen prescrita. Luego suben al monte a trabajar en el invernadero y el huerto en el que cultivan toda clase de frutas, verduras y hortalizas. También aprenden otras labores del campo, como el manejo de la desbrozadora para el cuidado de fincas o preparar compost. Y sobre todo, están lejos del ambiente tóxico que les ha perjudicado durante años. El huerto de Verdear es un espacio libre de drogas.
«La idea de esto es construir vida, generando vida», explica Manuel Rodríguez. Para los usuarios es una satisfacción consumir los productos que son fruto de su propio trabajo. El contacto con la naturaleza les provoca muchas sensaciones positivas. «Son satisfacciones pequeñas que aportan mucha vida a personas que están acostumbradas a que una pastilla les cubra todo. Por desgracia nos están invitando mucho a entrar en ese sistema», añade el responsable.
Todo tipo de frutos
Judías, guisantes, tomates, zanahorias, lechugas, pimientos, berenjenas, frambuesas, grosellas, uva espinas e incluso maracuyá. Son una muestra de los frutos que ofrece esta porción de terreno cercana al aeropuerto de Peinador. Solo utilizan el agua de la lluvia, que recogen en dos grandes depósitos. La producción es para consumo propio y también envían una parte a la comunidad terapéutica de Alborada en Tomiño. «Nos gustaría meternos más en producir, pero necesitaríamos dos hectáreas», señala Manuel Rodríguez.
«Llevo cuatro años aquí y 28 con Alborada. Es una suerte poder disfrutar de esto. Las personas que estamos aquí somos del mismo entorno y nos ayudamos unos a otros», afirma José Antonio Aira. Este vecino de la avenida de García Barbón de 61 años que recibe una pensión no contributiva lleva 15 años tratándose con metadona. Señala que le gusta acudir al huerto «porque en la calle no merece la pena estar y no tengo trabajo. Además, llevo verduras para consumir en casa».
Perfil
Manuel Rodríguez señala que el perfil de los usuarios del programa es el de personas de entre 40 y 60 años que llevan mucho tiempo siendo drogodependientes. «Han pasado por muchos tratamientos y siguen teniendo un consumo esporádico, una relación con la droga habitual como, por ejemplo, con el cannabis», explica.
Muchos no cuentan con un apoyo familiar porque, a esa altura de sus vidas, ya han perdido a sus padres o sus allegados se han desentendido. A ellos se suman un día a la semana cinco chicas con discapacidad intelectual del colegio Virgen de la Dolorosa de Mos. «Aportan algo esencial, una relación diferente porque dentro del colectivo se habla mucho del pasado, la cárcel o los colegas», apunta Manuel Rodríguez.
Les viene muy bien porque necesitan relacionarse fuera del ambiente contaminado en el que han vivido mucho tiempo. Por eso Verdear es un proyecto abierto. «No es un gueto», aclara Manuel Rodríguez.
Desde la asociación Alborada abren las puertas a los voluntarios que quieran colaborar y aprender en este programa de formación, ocupación y emprendimiento hacia el empleo. Son capaces de formar y ocupar a la gente en un entorno bueno. Ahora les hace falta que la sociedad también crea en los usuarios y facilite su inserción laboral.