
Jacobo Soler, que batió tres veces el récord gallego de 400, cerró la temporada invernal con un quinto puesto en la final
21 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Jacobo Soler Benito (Vigo, 2000) cerró la temporada invernal de su vida con un quinto puesto en la final de los 400 metros de pista cubierta, compartiendo tartán con Óscar Husillos y compañía, a los que veía por la televisión hasta no hace mucho tiempo. El vigués es ahora plusmarquista de la distancia en Galicia con un tiempo de 47.01 segundos. A lo largo de la temporada invernal, batió tres veces un registro que en poco tiempo puede colocar por debajo de la barrera de los 47 segundos.
«Ha sido un gran invierno. En cada carrera batí el récord salvo en la última», comentó el atleta después de poner fin a la temporada invernal en la pista de Expourense. «Estoy muy contento con el quinto puesto y con hacer la mejor marca de mi vida. Hace seis años, veía todo esto por la tele y flipaba. No me esperaba estar en una final con los mejores de España».
En la carrera definitiva, compartió tartán con los grandes de la distancia en España y midió sus fuerzas a día de hoy. Reconoce que pagó un cambio prematuro. «Husillos iba muy rápido y yo creo que corrí un poco de más. Cambié muy pronto, porque me preocupé si iba lento y después lo pagué. Antes de ir a la calle libre, ya me di cuenta de que mis piernas estaban acumulando ácido láctico y eso no era una buena señal».
El récord de los 400 metros en Galicia está cargado de historia. Lo batió Isidoro Hornillos, expresidente de la FGA, en el Europeo de Viena de 1979 después de ser repescado para la final tras una reclamación. Aquella marca se mantuvo hasta el año 2007, cuando Darío Vázquez la rebajó hasta los 47.80, un registro que tuvo 16 años de vigencia, hasta que Jacobo Soler, un base de baloncesto reconvertido en cuatrocentista, lo hizo trizas en febrero del año pasado: 47.77.
Doce meses después, ha protagonizado una de las exhibiciones de la temporada invernal, batiendo su propio récord en tres ocasiones y en otras tantas carreras consecutivas. La última, el pasado sábado en la semifinal del Estatal, cuando ganó su serie con 47.07 segundos en una carrera en donde superó a Lucas Búa, uno de los importantes de la distancia. El domingo, en la final, soñó con otra machada, pero pagó el esfuerzo de la víspera. «El sábado me vi muy bien y, cuando piensas eso, siempre quieres un poquito más, pero ya lo había dado todo. La marca que hice (en la final) no me disgusta, porque me dice que estoy estable y que si sigo entrenando así, incluso puedo estar mejor».
Ahora, toca abrir un paréntesis con un nuevo período de preparación de cara a la temporada al aire libre. «Ahora hay que volver a empezar de nuevo, hacer un poco de pretemporada y después, afrontar todo lo que se nos ponga por delante», dice el atleta del Pamplona, que ya tiene en mente la liga de clubes del mes de abril y el Campeonato de España Universitario, dos preliminares de cara a la gran cita del verano: el Campeonato de España absoluto que se celebrará a finales de junio en La Nucía.