Un mes sin poder meter su coche en el garaje por la caída de un poste

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera REDONDELA / LA VOZ

VIGO

M.Moralejo

Nadie retira el palo y los cables desplomados en Chapela

06 mar 2024 . Actualizado a las 09:58 h.

Una familia de Chapela lleva casi un mes sin poder meter el coche en su garaje porque un poste de Telefónica se lo impide desde el 8 de febrero. Ese día, el fuerte temporal de viento empujó la sujeción hasta las inmediaciones del número 26 del Camiño de Cidadelle. Los vecinos, alarmados, comprobaron que la madera está podrida. El poste ocupa media calzada y hace que los coches no puedan desplazarse por la calle. El Concello de Redondela mandó a la Policía Local y a técnicos para analizar la situación y ponerse en contacto con Movistar para instar su arreglo, pero ahí sigue.

El camino da servicio a unas doscientas viviendas. María Ares, una de las vecinas afectadas, dice que lleva más de seis meses en obras: «Junto a mi vivienda se encuentra otro poste que cada día está más inclinado, oscilando mucho los días de fuerte viento. Esto constituye un peligro por su potencial caída sobre algún peatón o un coche». «El tema fue puesto en conocimiento de Movistar en varias ocasiones y solo recibimos buenas palabras sobre una pronta resolución», afirma.

La caída del poste afecta especialmente al grupo familiar de María Ares. «Tenemos que dejar el coche en la calle desde hace un mes», cuenta la mujer, que dice que el acceso está muy difícil porque se desprendieron los cables telefónicos y los vehículos no pueden esquivarlos.

Las obras de mejora del Camiño de Cidadelle empezaron el pasado octubre y tenían que estar listas en cuatro meses, pero todavía no han finalizado. Su presupuesto es de unos 300.000 euros.

El palo que cayó en el barrio fue colocado allí por Telefónica hace más de treinta años, según los vecinos, que destacan la mala conservación de las infraestructuras de telefonía e internet.

La situación no es nueva en Chapela. En el pasado otoño cayó otro poste con gran peligro porque se desplomó a la entrada del colegio de educación infantil y primaria de Laredo. Afortunadamente, el palo de siete metros de altura se desplomó un sábado, que era un día no lectivo. Cayó sobre la calle quedando apoyado en el muro de piedra de un chalé situado frente al centro escolar. La caída no causó daños personales, a pesar de que por el lugar transitan doscientos alumnos de infantil y primaria.

Telefónica subcontrata la retirada de estos postes de madera a una empresa de mantenimiento de infraestructuras. La brigada la forman apenas tres personas que tienen que atender todo el sur de la provincia. Cuando se producen incidencias por los temporales tardan varios días porque las caídas son muy frecuentes y hay lista de espera. En algunos sitios, la compañía ya ha sustituido los postes de madera por otros de hormigón, pero en la parroquia de Chapela siguen manteniéndose los de pino porque resulta mas barato. Y según los vecinos, también más peligroso.