El fiscal pide absolver a un acusado de abusar de una amiga ebria y dormida pese a que él lo admite en un audio de WhatsApp
VIGO

El Ministerio Público argumenta que la denunciante no concretó hechos exactos sino que dijo que había tenido «flashes», «recuerdos» o «imágenes recurrentes» de lo sucedido
18 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Un juicio generó ayer gran debate. El fiscal pidió absolver a un hombre acusado de abusar de su amiga ebria y dormida, cuando estaban tumbados en el asiento trasero de un coche, tras beber en una boda en un pazo de Nigrán a la que ambos habían asistido como invitados en la noche de San Juan del 2017. La mujer, días después, empezó a tener «flashes» e «imágenes» recurrentes en las que entreveía cómo su amigo le hacía tocamientos en zonas erógenas. La vista se celebró en el Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo.
La denunciante contó en el juicio que era nueva en la ciudad, estaba en una situación de vulnerabilidad, y que su amigo traicionó su confianza y lealtad. La acusación privada pide dos años y medio de cárcel y 15.000 euros de indemnización por daño moral.
Alarmada, ella le preguntó por WhatsApp si en el coche él le «había metido mano» y el hombre le contestó en un audio: «Lo siento mucho, se me fue la olla. No te ralles que no pasó nada malo, estoy seguro, estaba borracho pero me acuerdo bien de todo, con lagunas [...] Lo siento muchísimo, espero que no lo tengas en cuenta, no voy a buscar excusas de lo que no es». También figuran otros wasaps en los que el supuesto abusador le dice: «Estoy muy avergonzado por lo que hice el viernes, te quiero pedir mil perdones otra vez, no sé cómo se me pudo ir tanto la olla». Y otro mensaje decía: «Sí que te metí mano pero ya, nada más». Y más adelante: «Créeme, que me siento asqueroso, mucho».
La mujer lo verbalizó todo al año siguiente con sus conocidos pero tardó cinco en denunciarlo por «pánico» y «vergüenza». La psicóloga explicó que la denunciante sufría un estrés postraumático cronificado debido a un episodio.
En el juicio, la denunciante contó que el incidente había bloqueado sus relaciones con otros hombres, pues había llevado a su casa a un chico que le gustaba y luego lo acusó de abusar de ella aunque aclaró que sí hubo consentimiento. En el hospital, no hallaron nada relevante y, en ese caso, no denunció.
El fiscal pide la absolución porque la denunciante, en su escrito de acusación, no concreta hechos exactos sino que dice que tuvo «recuerdos», «imágenes recurrentes» o «flashes» de un supuesto abuso y que luego el amigo lo reconoce en un WhatsApp. El error, dice el fiscal, está en cómo se formuló la acusación, sin concretar nada.
Versión del acusado
El acusado, por su parte, alegó que esos wasaps y el audio los dijo de «bromas» y que le dio la razón a su amiga para «tranquilizarla». Asegura que la denunciante bebió mucho en la fiesta, se cayó y él la tumbó en el asiento trasero del coche. Como ella vomitó, él se tumbó a su lado y, al recolocarse, pudo haberle rozado un pecho pero nada más.