Descubren 150 kilos de cocaína ocultos en el casco de un portacontenedores atracado en Vigo tras un aviso de la DEA
VIGO
Unos buzos de la policía abrieron una trampilla de una toma de mar del casco sumergido del Green Park y encontraron cinco bolsones llenos de droga
23 abr 2025 . Actualizado a las 00:55 h.Un aviso de la DEA, el departamento antidrogas de Estados Unidos, permitió descubrir 150 kilos de cocaína ocultos en el cofre o toma de mar del casco de un portacontenedores atracado en Vigo. Se trata del Green Park, de 186 metros de eslora, que recaló en Vigo el 17 de abril, en plena Semana Santa. Tras salir del puerto gallego, se dirigió a Valencia e Italia.
Unos buzos de un operativo de la Policía Nacional y del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) encontraron cinco bolsas con droga almacenadas en el hueco de un compartimiento de la parte sumergida del barco. Fue necesario que un buzo nadase hasta una trampilla y la abriese bajo el agua. Es lo que se conoce como la técnica del adosamiento, un método poco habitual en Vigo pero del que hay constancia de ensayos parecidos en puertos cercanos de las Rías Baixas como Marín.
Los buzos intervinieron una vez amarrado a puerto el barco en el que se sospechaba que venía escondida la cocaína. Abrieron una trampilla en el casco que daba a un depósito o compartimiento en el que estaban alojadas cinco grandes bolsones que contenían 30 kilos de cocaína cada una repartidos en tabletas de un kilo.
La operación fue autorizada por el Juzgado de Instrucción número 8 de Vigo en cumplimiento de la orden de otro juzgado del sur de España, que es el que lleva la investigación.
La droga procedía de Sudamérica y pretendía ser introducida en España a través del Puerto de Vigo , porque era el lugar más cercano de España en su ruta. El barco iba a continuar su rumbo hacia el sur de España, hacia Valencia, y no se descarta que el destino final de la droga fuese un puerto de Andalucía o de Levante porque en Vigo nadie acudió a recogerla.
La DEA alertó de una posible llegada. A partir de dicha información confidencial, unos buceadores del Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional, junto con agentes de la Base Marítima de Vigilancia Aduanera en Vigo, inspeccionaron la zona sumergida del barco y encontraron el alijo por debajo de la línea de flotación.
Los buzos abrieron una trampilla de la toma o cofre de mar del casco y encontraron un depósito con cinco grandes bolsas que contenían 30 kilos de droga cada una.
La investigación se inició a principios de abril cuando, a través de la agencia americana, las autoridades españolas recibieron información de que una organización criminal de carácter internacional pretendía introducir en España una importante cantidad de cocaína a través del Puerto de Vigo, primera escala en España del buque. Las indagaciones permitieron averiguar que, para el transporte de la droga a España, se pretendía utilizar un buque portacontenedores que atracaría en la ciudad viguesa. Además, los agentes detectaron que el método de ocultación podría ser mediante «adosamiento» en la parte sumergida del casco del portacontenedores.