La Justicia autoriza a la cafetería del Cunqueiro a subir los precios más de lo que quería el Sergas
VIGO
Apetéceme ya factura en Vigo 3,6 millones de euros
25 nov 2025 . Actualizado a las 09:45 h.La cafetería del Hospital Álvaro Cunqueiro podrá subir sus tarifas tanto como quería. La sociedad Apetéceme, con tres centros de restauración dentro del hospital de Vigo, demandó al Servizo Galego de Saúde para poder incrementar los precios que cobra a sus clientes, que normalmente son familiares de pacientes o trabajadores del hospital. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha dado la razón a la cafetería y obliga al Sergas a permitirle subir las tarifas.
Las cafeterías de los hospitales gallegos no las gestiona el Sergas, sino que las subcontrata, pero la Administración se reserva la capacidad para aprobar los precios. El Sergas intenta que las subidas sean similares en todos los hospitales de la comunidad. Por eso, cuando en el año 2023 la cafetería del Cunqueiro le planteó una actualización de las tarifas, el Sergas aprobó la que quiso. Utilizó una fórmula que consiste en hacer una media de las subidas de los hospitales de A Coruña, Pontevedra, Lugo, Ourense y Santiago, porque son las capitales de provincia y de la comunidad.
Pero el contrato del hospital de Vigo es distinto a todos los demás. El Cunqueiro se hizo mediante un sistema de colaboración público-privada que dejaba en manos de una empresa la redacción del proyecto final, la financiación de la obra, la construcción del hospital y la gestión de los servicios no clínicos y las explotaciones comerciales durante veinte años. Esa empresa se llama Sociedade Concesionaria Novo Hospital de Vigo y actualmente está controlada por el fondo de inversión francés Meridiam y participada por el fondo River Rock, por la constructora Puentes y Calzadas, por la empresa patrimonial del presidente de Puentes (Bens Patricios, de José Manuel Otero) y por la firma de energía Veolia. Esta sociedad tiene subcontratada la cafetería a Apetéceme.
El Sergas y la concesionaria tienen un contrato que regula cómo se calculan los precios de la cafetería. Según este contrato, las tarifas pueden subir hasta un 85 % de la inflación anual.
El IPC del 2022 fue del 5,7 %, de modo que Apetéceme pedía incrementar los precios hasta un 4,8 %. El Sergas no lo autorizó. Apetéceme acudió a los tribunales. Ganó en el Juzgado Contencioso Administrativo 2 de Santiago y ahora en el TSXG. Esta cláusula era de aplicación automática y el Sergas no la aplicó. La Justicia considera que utilizar la media de otros hospitales está fuera del contrato.
Apetéceme es una empresa con base en Lugo que ya operaba la cafetería del hospital lucense y creó una división en Vigo para explotar las cafeterías del Cunqueiro. Ya factura más en esta ciudad que en su centro original. Su filial viguesa tuvo un volumen de negocio de 3,6 millones de euros en el 2024, según sus propios datos.
Desde la puesta en marcha del hospital, el Sergas y la concesionaria tuvieron numerosos pleitos. En los últimos años, la concesionaria no ha iniciado ninguno nuevo y, de hecho, en esta ocasión la iniciativa de Apetéceme, que es una firma subcontratada.