Vigo, Ponteareas y Soutomaior son lo únicos concellos de los 27 del área con los deberes hechos para el 2026
30 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Los presupuestos municipales son la auténtica biblia de un ayuntamiento. Se trata del documento que marca cada inversión, cada servicio y cada política pública durante el ejercicio. Sin ellos, la gestión queda en el aire y los proyectos pueden paralizarse. A día de hoy, en el área de influencia de Vigo, conformada por 27 ayuntamientos, solo la ciudad y otros dos municipios, Ponteareas y Soutomaior, han aprobado ya sus cuentas para el 2026 en tiempo y forma.
Vigo ejerce el liderazgo financiero, con un presupuesto de 345,3 millones que aprobó el 14 de noviembre. Es el mayor de su historia y refleja no solo la holgura con la que trabaja el socialista Abel Caballero, sino también su empeño en no demorar nunca las cuentas. Las del próximo año concentrarán la inversión en vivienda social, urbanismo y transformación de barrios, ya con el nuevo Plan Xeral en marcha, manteniendo la política de «deuda cero». Caballero presume de tener «la presión fiscal más baja de toda Galicia».
Lo llamativo es que el regidor vigués no es el único que disfruta de una mayoría absoluta y, sin embargo, los otros en esa cómoda situación no han aprobado los presupuestos en sus respectivos concellos. Es el caso, por ejemplo, de Juan González (PSOE) en Nigrán, Alejandro Lorenzo (PP) en O Porriño, Leticia Santos (BNG) en Moaña, Sandra González (BNG) en Tomiño, Jesús Vázquez Almuiña (PP) en Baiona o Nidia Arévalo (PP) en Mos. Esta última, si bien es cierto, ha adelantado el proyecto que tiene listo para llevar a pleno y asciende a 15,8 millones, de los que casi el 16 % será para políticas sociales.
O Porriño ha presentado una batería de proyectos para el 2026-2027; la moañesa Leticia Santos dice que espera aprobar su presupuesto «no primeiro trimestre do 2026» y advierte que siempre ha aprobado las cuentas de cada ejercicio; en Nigrán, Juan González confía en someterlos a votación «el próximo mes de enero». El gobierno de Tomiño aseguró ayer que ya tiene listo el suyo, de 10,6 millones, y que se lo pasará a la oposición «para a súa aprobación no pleno ordinario de decembro».
Tampoco le ha valido la mayoría absoluta, de momento, a A Cañiza. Luis Piña (PSOE) pudo aprobar en julio los presupuestos del 2025. Y lo mismo sucede en Salvaterra de Miño, donde Marta Valcárcel (PP) tiene también mayoría.
Más complicada es la situación de Redondela, Cangas y Tui. En el primero, la socialista Digna Rivas gobierna en minoría con AER y necesita los votos del BNG; logró aprobar los presupuestos del 2025 (21 millones) en julio forzando una cuestión de confianza. También Enrique Cabaleiro tuvo que hacerlo en Tui para disponer de 12,3 millones en septiembre; no obstante, dice tener «o documento preparado» para negociar. En Cangas, Araceli Portela (BNG), que gobierna en minoría con el PSOE e IU, lo tiene difícil para sacarlos adelante, pues precisa de la concejala y exalcaldesa Victoria Portas, de Alternativa dos Veciños, y el tasazo de la basura ha empeorado todavía más las relaciones; de momento, la apuesta de la alcaldesa pasa por liberar 1,5 millones de remanentes en enero.
Hace unos días, Ponteareas validó un presupuesto récord de 22,5 millones. La popular Nava Castro, que se apoya en ACIP e IP, podrá licitar el nuevo contrato de la basura y sacará a concurso el ciclo integral del agua.
Soutomaior es la otra excepción. Aprobó sus cuentas, de 6,2 millones, el 21 de noviembre. Manuel Lourenzo (BNG) prestará especial atención a la protección social, con casi un millón de euros.
La obligación de aprobar los presupuestos en tiempo y forma, para dar estabilidad da la gestión, no reza con más concellos del área. Tampoco han hecho aún los deberes los alcaldes Gondomar (PSOE), A Guarda (PP), Fornelos (PSOE), Pazos (AV), Covelo (PP), As Neves (PP), O Rosal (BNG), Oia (PP), Mondariz (PP), Mondariz-Balneario (BNG), Crecente (PP), Arbo (PP) y Salceda (MS).